Mañana y mañana y otra vez mañana, arrastrarte paso a paso, de día en día, hasta el último destello del recuerdo, y todo nuestro pasado ha servido para iluminar a unos locos el camino que conduce al polvo de la muerte. La vida no es sino una sombra que pasa, un pobre histrión que se pavonea y se acalora solo durante una hora en la escena y al que luego no se vuelve a oír jamás. Una historia narrada por un idiota, vibrante de furor y de ruido y que no tiene sentido alguno.

No hay comentarios:
Publicar un comentario