«Elemental, mi querido Watson». (La cual nunca dice de
verdad en ninguna de sus historias o libros pero a menudo está muy cerca de
decirla)
Nota: aunque se tiene esta frase como característica de
Sherlock Holmes, nunca aparece como tal en los relatos cortos y novelas de
Arthur Conan Doyle. Es conocida por aparecer en las películas que se hicieron
sobre el famoso detective y se basa en una conversación que aparece en el
relato El jorobado:
«—Tengo la ventaja de conocer sus costumbres mi querido
Watson —dijo—. Cuando su ronda es breve va usted a pie, y cuando es larga toma
un coche de alquiler. Ya que percibo que sus botas, aunque usadas, no tienen
nada de sucias, no me cabe duda de que últimamente su trabajo ha justificado
tomar el coche».
«—¡Excelente! — exclamé».
«— Elemental —dijo él—. Es uno de aquellos casos en los que
quien razona puede producir un efecto que le parece notable a su interlocutor,
porque a éste se le ha escapado el pequeño detalle que es la base de la
deducción».
«No existe una combinación de sucesos que la inteligencia de
un hombre no sea capaz de explicar».
«Es un error capital el teorizar antes de poseer datos.
Insensiblemente, uno comienza a deformar los hechos para hacerlos encajar en
las teorías en lugar de encajar las teorías en los hechos».
«Nada aclara tanto un caso como exponérselo a otra persona».
«Cuando todo aquello que es imposible ha sido eliminado, lo
que quede, por muy improbable que parezca, es la verdad».
«Cuando eliminas toda solución lógica a un problema, lo ilógico,
aunque imposible, es invariablemente lo cierto».
«Nunca hago excepciones; la excepción invalida la regla».
«Watson, lo tiene todo a la vista. Pero no es capaz de
razonar a partir de lo que ve. Es usted demasiado tímido a la hora de hacer
deducciones».
«Adapta las teorías a los hechos en vez de los hechos a las
teorías».
«Datos, datos, datos. No puedo fabricar ladrillos sin
arcilla».
Fuente: John Watson.
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