lunes, 21 de agosto de 2017

Yosho Yamamoto

Yosho Yamamoto Tsunetomo (1659-1719) fue un samurái que se dedicó al servicio de su daimio (señor), Mitsushige Nabeshima, y su clan durante treinta años. Cuando éste murió, Yamamoto quiso terminar también con su vida realizando seppuku (muerte por desentrañamiento, vulgarmente conocida como harakiri); pero esa práctica había sido prohibida por el mismo Nabeshima. Entonces, se retiró a una ermita en las montañas, al norte del castillo de Saga, y se convirtió en monje budista. En la última etapa de su vida, le transmitió sus pensamientos a un joven samurái (Tashiro Tsuramoto), quien tomó nota de las conversaciones, dando así origen a Hagakure, el manual del samurái.
Aquí citas del libro:
No animar a un hombre porque ha cometido un solo error es impedir que mejore. Si un hombre que ha flaqueado una vez muestra una conducta irreprochable y lamenta sinceramente su error es eminentemente útil. No se puede tener confianza al que no ha cometido jamás errores.
La vida humana dura solo un instante, es necesario tener la fuerza de vivirla haciendo lo que más nos gusta. En este mundo fugas como un sueño vivir en el sufrimiento, no haciendo más que cosas que nos disgustan es una pura locura.
Deben escucharse con respeto las palabras de un hombre de gran experiencia, incluso si habla de cosas que ya sabemos.
Hay una tendencia a mirar desde lo alto a la gente anciana y a no tomar en serio sus comentarios. Pero deberíamos hacer lo contrario, acordándonos de que han tenido el beneficio de una larga experiencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario