Al revolver problemas científicos de este tipo es casi
imposible no caer en un error. Llegar a la solución correcta del problema suele
requerir una secuencia lógica de pasos. Si uno de estos es un error la
respuesta suele quedar oculta puesto que el error normalmente nos pone sobre
una pista falsa.
Por lo tanto, es sumamente importante no quedar atrapado por
las propias ideas equivocadas. Hay que desechar las ideas cuando estas se
convierten en insostenibles porque nos conducen una y otra vez sobre pistas
falsas.
La mayoría de los intentos fallan no por falta de cerebro
sino porque el investigador se atasca en un callejón sin salida. Es importante
no confiar demasiado en los propios razonamientos, en especial no confiar en
los razonamientos que sugieren que no vale la pena probar aproximaciones determinadas
porque necesariamente fallarán. Es prudente tomar muchas precauciones sobre los
propios razonamientos ya que de lo contrario es muy alto el precio que se paga
por olvidar una aproximación útil.
Es sorprendente como una idea incorrecta y sencilla puede
envolver la solución en una niebla densa. Es muy fácil hacer suposiciones
simplificadoras que parecen corresponder aproximadamente con algunos datos
experimentales y pensar que uno ha conseguido algo.
Los teóricos casi siempre acaban ligándose demasiado a sus
propias ideas, sencillamente porque viven con ellas desde hace mucho tiempo. Es
difícil convencerse de que la teoría que uno ama tanto, que realmente funciona
bien en algunos aspectos sea del todo falsa.
El problema básico consiste en que la naturaleza es tan
compleja que muchas teorías distintas pueden explicar hasta cierto punto los
resultados. Si la elegancia y la sencillez son guías peligrosas para la
respuesta correcta ¿qué límites deben usarse como guía a través de la jungla de
las teorías posibles?
Los únicos límites realmente útiles son los definidos por la
evidencia experimental, pero incluso esta información no deja de tener sus
riesgos ya que los hechos experimentales son a menudo engañosos o incluso
erróneos.
Cuando los teóricos se enfrentan con lo que parece ser una
dificultad normalmente prefieren remendar su teoría en lugar de buscar una
prueba auténticamente decisiva. Es improbable que se produzca una buena teoría
al primer intento. Los profesionales saben que tienen que producir una teoría
tras otro antes de dar realmente en el blanco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario