No conocemos la esencia ni el modo real de producción de
cualquier hecho sino solamente sus relaciones con otros factores en la forma de
sucesión o de semejanza.
Estas relaciones son constantes, es decir, siempre son las
mismas bajo las mismas circunstancias. Toda previsión de fenómenos y el poder
sobre ellos depende del conocimiento de sus secuencias. Prevemos un hecho
gracias a hechos que son signos del mismo, porque la experiencia nos lo ha
mostrado como sus antecedentes.
Toda previsión y toda acción inteligente solamente han sido
posibles en la proporción en que los hombres han intentado con éxito averiguar
las sucesiones de los fenómenos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario