El dinero es fértil y reproductivo. El dinero puede producir el dinero, la descendencia puede producir todavía más y así sucesivamente. Cinco chelines bien invertidos se convierten en seis, estos seis en siete, los cuales a su vez puede convertirse en tres peniques y así sucesivamente hasta que el todo hace cien libras.
Quien mal gasta una pieza de cinco chelines asesina todo cuanto hubiera podido producirse con ella: columnas enteras de libras esterlinas. Quien pierde cinco chelines, no solo pierde esa suma sino todo cuanto hubiese podido ganar con ella aplicándola a la industria, lo que representa una cantidad considerable en la vida de un joven que llega a edad avanzada.
Si te tomas la molestia de parar tu atención en estos detalles
descubrirás como gastos increíblemente pequeños se convierten en gruesas
sumas y verás lo que hubieras podido ahorrar y lo que todavía puedes
ahorrar en el futuro.

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