viernes, 26 de mayo de 2017

Gottfried Leibniz


Los empíricos afirman que lo que una vez ha sucedido sucederá también en otros casos aparentemente análogos sin que se sepan discernir si se dan las mismas causas.  Ciertamente que es razonable pensar que lo que conviene a un larga experiencia del pasado habrá de volver a encontrarse en el futuro, pero esto no es una verdad necesariamente infalible, y puede fallar cuando menos lo esperamos, es decir, en el caso en que las causas que han producido el hecho cambian.
Por estas razones lo prudentes no se fía demasiado y tratan antes bien de penetrar las razones del hecho para estar en situación de conocer las excepciones.
Solo la razón puede establecer reglas seguras y completar las lagunas, añadiendo las excepciones, así como encontrar ciertas relaciones conceptuales que poseen la fuerza de consecuencias necesarias, con lo que se llega a poder predecir ciertos hechos sin necesidad de la experiencia.
¿Por qué hemos de adquirir todos nuestros conocimientos por la percepción de las cosas exteriores y no hemos de descubrir nada en nuestro interior? ¿Es nuestra alma considerada en si misma tan vacía que no contengan nada, a no ser las imágenes tomadas del exterior?

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