viernes, 1 de julio de 2016
Shakespeare
La falta de diversiones agradables produce la lúgubre y sombría melancolía, madre de la desesperación, que nada consuela y que arrastra tras de sí turba de macilentos pesares enemigos de la vida.
No hay ser viviente que turbado en sus comidas, placeres y sueños no caiga en la demencia.
¡Cuántos de esos hombres conozco, que solo de su silencio deben la fama de sabios y prudentes!
Es un pecado burlarse del prójimo.
Nadie debe engañar a la fortuna, elevándose en el mundo cuando no lleva el sello del mérito. ¡No aspire nadie a los honores de que no se ha hecho digno!
El mundo es sin cesar juguete del aspecto exterior de las cosas.
Cuando en el pecho la cólera se inflama, hay que ponerse en guardia contra la lengua charlatana.
El morir es un mal. Los dioses lo creen así. Pues, si no, también ellos morirían.
La victoria exige esfuerzo.
Si mantiene queda la lengua en tu boca cerrada, perderá todos los frutos del amor. A Venus le agrada la expresiva verbosidad.
El que es más activo, inteligente y capaz, el que tiene padres acaudalados y amigos poderosos y leales podrá contar en el futuro con una suma mayor de bienes en relación con los que están desprovistos de esas condiciones y ayudas protectoras.
No debe elegirse como jefe o director al que no esté dotado de aquella autoridad moral que sin esfuerzo sabe doblegar la voluntad ajena y hacerse obedecer, al que no posea elevación, independencia de carácter y ánimo suficiente para no teme las dificultades y saber comportarse con justicia y severidad igualmente con todos, tanto para el modesto como para el encumbrado y al que en ejercicio de su carga no sepa substraerse a las influencias extrañas, al que no preste sordo oído a toda incitación que no sea la de guiar la hacienda por la vía de su más rápido y permanente progreso.
Prever es escrutar el prevenir y confeccionar el programa de acción.
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