Si quieres ser dichoso nunca repugnes a lo que no depende de ti.Si deseas cosas que no dependen de ti es imposible que no te veas frustrado.
Antes de emprender una obra examínala muy bien.
No son las cosas las que atormentan al hombre sino las opiniones que se tienen de ellas.
Nunca pidas que las cosas se hagan como quieres, más procura quererlas como ellas se hacen.
No emprendas nada sin considerar antes lo que ha de seguirse a tu empresa.
Conviene que te prescribas una cierta manera de vivir o una ley que observes inviolablemente en cualquier parte que puedas estar.
Guarda silencio cuanto te fuere posible. Nunca digas sino lo absolutamente necesario, y en ello empelea las menos palabras que pudieres.
Sobre todo, advierte que en tus discursos no uses de alabanzas ni desprecios, ni hagas comparación de personas.
No pretendas jamás hacer reír, te disminuye el respeto y la estimación que se te debe.
En cualquier parte que estés no digas nunca que eres filósofo, ni te pongas a hablar delante del ignorante de las máximas que sigues, haz solamente lo que ellas te ordenan.
Las reglas por donde se conoce que un hombre progresa en el estudio de la virtud son: no reprender, no alabar, no menosprecias, ni acusar a nadie, no alabarse nunca de lo que el mismo es, ni de lo que sabe, burlarse a solas de los que le alaban, no enojarse cuando lo reprenden, sino hacer como los que están convalecientes, que andar muy paso a paso por no mover los humores, tener absoluto poder sobre sus deseos.
Que un mortal no exceda la medida en el voto que dirige a los dioses.
Por un bien, los Inmortales envían siempre dos males al hombre.
Si un mortal sigue la ruta de la sabiduría debe contentarse con la suerte que le envían los dioses.
La dicha no es de larga duración entre los hombres, ni aun cuando nos llena de sus más extremos favores.
Siempre me esforzaré en adaptar mi alma a mi fortuna presente.
La fortuna se aparte de aquellos que odian a sus parientes o despecho de los lazos de sangre.
Marcha recto a la meta, sin retardos, pues aquí abajo la ocasión pasa pronto.
El éxito no depende del hombre. Es un presente de los dioses.
Es bajo los auspicios de los dioses que el hombre comienza y realiza toda empresa.
Si existe alguna dicha entre los hombres no aparece sino después de largos esfuerzos.
No podemos escapar a las sentencias del destino. Llegará un día en que el capricho de la fortuna dispensará o negará sus dones contrariamente a nuestras expectativas.
En la acción triunfa el valor, en los consejos la sabiduría.
Epicteto
Todo poder humano es un compuesto de paciencia y de tiempo.
Balzac
Es por el arte en el manejo de la vela y del remo como bogan raudas las naves, por el arte corren veloces los carros. Es también por el arte como hay que regir el amor.
Ovidio
Nuestro pensar sobre lo por venir está del todo ciego.
Al hombre le suceden con frecuencia cosas que desbaratan lo previsto.
Los años traen una virtud que nos enseña a contentarnos con el presente.
Píndaro
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