No
me interesa el pasado sino como advertencia para el futuro. El día de
hoy no vale nada para mí, solo la tarde de mañana. Yo trabajo para
mañana, es con el “mañana” con quien lucha mi espíritu y es mi alegría
poder hacer algo para evitar el peligro que lo amenaza o para aumentar
el bien que pueda contener.
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