miércoles, 27 de julio de 2016

Thomas Hobbes

La secuencia de pensamientos regulados es de dos tipos: uno cuando partiendo de un efecto imaginado buscamos las causas o medios de lo que producen.
El otro se produce cuando imaginando cualquier cosa, buscamos todos los posibles efectos que puedan se producidos por ella.
A veces, un hombre desea conocer la secuela de una acción y piensa en los eventos derivados de ella, suponiendo que hechos seguirán de acciones análogas.
Cuanta más experiencia tenga un hombre de las cosas pasadas tantos más prudente será y tanto menos fallarán sus expectativas.
Quien más experiencia tiene en cualquier tipo de asuntos, tiene también más signos a partir de los cuales conjeturar el tiempo futuro, en consecuencia y es más prudente.
La prudencia es la presunción de futuro derivada de la experiencia del pasado.
Las pasiones de los hombres son por lo general más potentes que su razón.
Luego de mucha experiencia y de serio meditar adquirí la convicción de que en la naturaleza, todo se produce mecánicamente.
Las mejores señales de conocimiento de cualquier arte son hablar muchos de él y obtener constantes buenos resultados de ellos.
La constitución de la naturaleza humanas está en si misma sometida al deseo de novedad.
No hay acción del hombre en su vida que no sea el comienzo de una interminable cadena de consecuencias y ninguna providencia humanas tiene altura suficiente para proporcionar a un hombre una visión de su ultimo termino.
Llega a suceder que la intemperancia se ve naturalmente castigada con enfermedades, el atolondramiento con desdichas, la injustica con violencia de enemigo, el orgullo con la ruina, la cobardía con la opresión, el gobierno negligente con la rebelión y la rebelión con la carnicería.

lunes, 25 de julio de 2016

Julio Cesar

Sobre Julio Cesar por Charles Oman

El primer término procuraba conocer cuidadosamente la exacta fuerza y valor de su enemigo y cuando no estaba en juego un objetivo de vital importancia, era corrientemente cauto.
Sin embargo, cuando Cesar se hallaba arrinconado o cuando se veía forzado a elegir entre comprometer su carrera y su reputación con una retirada o correr un grave riesgo, exponía repentinamente todo a un solo golpe.
Con frecuencia en la guerra se presenta un momento en el que un jefe ha de decidir entre un movimiento que será ruinoso si falla, pero decisivo para toda la campaña si tiene éxito y otro en que es seguro pero indeciso.
Cesar, que aspiraba a conseguir reputación, frecuentemente eligió aceptar el riesgo. Prefería mejor arriesgarlo todo a un golpe, si fracasaba habría elegido probablemente no sobrevivir. Pero la fortuna fue siempre su amiga y nunca llego el posible desastre: aunque con frecuencia lo mereció.

domingo, 24 de julio de 2016

El estoicismo


El estoicismo, al igual que el epicureísmo, es una especie de materialismo. Solo existen los cuerpos, los incorporales no son más que abstracciones.
Pero ese materialismo se opone en todos los aspectos al epicureísmo. Es casi una religión. El mundo es compacto, continuo, único, animado, inteligente, sometido a un orden providencial inmanente.
La meta no consiste en gozar sino en vivir conforme a la naturaleza racional y razonable que nos contiene y que somos.
La meta es la virtud que se alcanza aprendiendo a aceptar lo que no depende de uno y hacer lo que si depende. El estoicismo no es un arte de gozar sino un arte de querer. Se trata de desear únicamente lo que es o lo que depende de nosotros.
¿Cómo podría no estar satisfecho el sabio? Todo sucede de acuerdo con su deseo porque no desea otra cosa que lo que sucede o lo que hace.

André Comte Sponville
La filosofía: que es y cómo se practica
Paidós, 2012

Epicureísmo



Para Epicuro la sensación es criterio de verdad y la fuente de todo conocimiento.
Pero únicamente la razón puede conocer los constituyentes invisibles de la naturaleza que son los átomos el vacío.
Esta  naturaleza es infinita 8incluye una infinidad de mundo finitos), eterna (mientras que cada mundo está destinado a desaparecer), y únicamente sometida al azar o a sí misma.
Por eso es libre. Los dioses forman parte de ella. ¿Cómo podrían gobernarla? Viven en los intermundos, son tan materiales como el resto y por lo demás no se ocupan de nosotros.
Epicuro propone una ética materialista (el lama no es más que una parte del cuerpo y morirá con él), hedonista (el placer es el principio de toda elección) y eudemonista (la felicidad es el bien supremo).
La ética epicúrea es un arte de gozar pero ascético.
No se trata de multiplica los objetos de deseos.
Se trata de gozar el máximo posible deseando lo mínimo posible.
El sabio se contante con los placeres naturales y necesarios: comer, beber, dormir, que son necesarios para la vida.
Tener un techo y vestimentas que son necesarios para el bienestar y en fin, la amistad y la filosofía que son necesarios para la felicidad.
Por eso es más feliz que el insensato que no deja de correr tras los placeres que ni siquiera aumentados indefinidamente podrías saciarle.
La filosofía epicúrea propone como una terapia el alma que se sustenta en cuatro tesis.
1)      No hay nada que temer de los dioses
2)      No hay nada que temer de la muerte.
3)      Es posible alcanzar la felicidad
4)      Se puede soportar el dolor
El resultado es la salud del alama, es decir, la sabiduría.
Esto se reconoce por la felicidad o por la ataraxia (el placer en el reposo del alma).

Inducción

Inducción es una discurso que de unas cosas ciertas va coligiendo e infiriendo otras a si semejantes.

Epicuro


Yo ciertamente no tengo cosa alguna por buena, excepto la suavidad de los licores, los deleites de Venus, las dulzuras que percibe el oído y las bellezas de que gozan la vista.
Conviene cuidar de las cosas que producen la felicidad siendo así que con ella lo tenemos todo y no teniéndola lo ejecutamos todo para conseguirla.
Acostúmbrate a considerar que la muerte nada es contra nosotros, porque todo bien y mal esta en nuestros sentidos, y la muerte no es otra cosa que la privación de este sentido mismo.
El perfecto conocimiento de que la muerte no es contra nosotros hace que disfrutemos de la vida mortal.
Nada hay de molesto en la vida para quien está persuadido de que no hay daño alguno en dejar de vivir.
La muerte, el más horrendo de los males, nada nos pertenece, pues mientras nosotros vivimos, no ha venido ella y cuando ha venido ella, ya no vivimos nosotros.
La muerte no es contra los vivos, ni contra lo muertos, pues en los vivos la muerte todavía no está y en los muertos ya no está.

viernes, 22 de julio de 2016

Diógenes


Su genio se acomodaba al lugar, al tiempo y a las personas y sabía simular toda razón de conveniencia.

En todas las ocurrencias disponía bien las cosas, pues así como sabía disfrutar de las comodidades que se ofrecían, así también se privaba sin pena de las que no se ofrecían. Decir lo que conviene es decir las cosas que han de ser útiles al que dice y al que oye.

Decir cuánto conviene es decir lo que baste, ni más ni menos.
Decir a quienes conviene es acomodar las palabras a la edad de aquellos a quienes se dicen, ya sean ancianos, ya mozos.


Y decir cuando conviene es que no sea demasiado presto, ni demasiado tarde, pues de lo contrario se peca contra las reglas del bien decir.


El buen consejo dimana de la educación y de la experiencia en muchas cosas.
La fortuna en el obrar depende de considerar y ejecutar rectamente las cosas.
El recto gobierno es hacer buena leyes, sujetarse a ellas y regirse por buenas máxima y costumbre.
Los que obran sin consejo están tan faltos de razón como los que quieren explotar la rectitud de la naturaleza con una regla torcida. 


La virtud se puede adquirir con el estudio.
Nada se perfecciona en la vida humana sin ejercicio.
El ejercicio puede conseguirlo todo.
El hado es el principio u origen de una serie de cosas, o la razón según la cual es gobernado el mundo.


Estando airado no se ha de decir ni hacer cosa alguna.
El aprender muchas cosas no instruye la mente.
Muchas cosas ni las ven los hombres, ni las oyen, ni las comprenden con su entendimiento.

jueves, 21 de julio de 2016

Séneca

"Seré amable con mis amigos, suave y sencillo con mis enemigos, y procuraré ser complaciente antes que se me ruegue; corresponderé al encuentro de las honestas necesidades. Sabré que mi patria es el mundo y que los dioses la presiden: que ellos están por encima de mí y muy cerca de mí para juzgar mis acciones y mis palabras".

Jean Paul Sartre


El primer paso del existencialismo es poner a todo hombre en posesión de lo que es y asentar sobre él la responsabilidad total de su existencia.
Si Dios no existe todo está permitido. Este es el punto de partida del existencialismo. En consecuencia, el hombre está abandonado. No hay determinismos. El hombre es libre. El hombre es libertad.
El existencialista no cree en el poder de la pasión. No pensará nunca que una bella pasión es un torrente desbastador que conduce fatalmente al hombre a ciertos actos. Piensa que el hombre es responsable de su pasión.
Ninguna moral general puede indicar lo que hay que hacer.
Las cosas serán tales como el hombre haya decidido que sean.
No es necesario tener esperanzas para obras.
Las circunstancias han estado contra mí, yo valí mucho más de lo que he sido, evidentemente no he tenido un gran amor o una gran amistad, pero es porque no he encontrado ni un hombre ni una mujer que fueran dignos.
El existencialismo cuando describe a un cobarde dice que el cobarde es responsable de su cobardía. No lo es debido a una organización fisiológica, sino que lo es porque se ha construido como hombre cobarde por sus actos.
Lo que dice el existencialismo es que el cobarde se hace cobarde, el héroe se hace héroe, hay siempre para el cobarde una posibilidad de no ser más cobarde y para el héroe la de dejar de ser héroe.
El hombre se hace, no está todo hecho desde el principio. Se hace al elegir su moral, y la presión de las circunstancias es tal que no puede dejar de elegir una.
La vida, a priori, no tiene sentido. Antes de que ustedes vivan la vida no es nada, las corresponde a ustedes darle un sentido.

miércoles, 20 de julio de 2016

Solón, Chilón, Casanova, Biante, Clóbulo, Tales


La fortuna ayuda a los audaces.
El destino guía al que quiere se seguir y arrastra al que se resiste.
La ocasiones son como la fortuna, es preciso tomarlas por los cabellos cuando se presentan, si no casi siempre se escapan para no volver.
Indicio y seña de ánimo prudente nos da quien habla poco.
Todo exceso es dañoso, obrar a tiempo es el mejor obrar y más laudable.

Tales
Piensa en acciones ilustres. No haga amigos de presto, no dejes lo que hubieres hecho.
Manda cuando hubieres ya aprendido a obedecer.
Toma por guía la razón.
No se familiarices con los malos.
Solón
No haya exceso en nada.
Detener la lengua, singularmente en convites.
No hablar mal del prójimo si no queremos oír de él cosas que nos pese.
No burlarse del desgraciado.
Reprimir la ira, no querer imposibles, no apresurarse en el camino.
Chilón
Nosotros mismos somos casi siempre la causa principal de todos los males que nos abruman, de todas las desgracias de las que con tanta injusticia nos quejamos.
El hombre es libre, pero deja de serlo si no cree en su libertad y cuanta más fuerza concede al destino, tanto más se priva de la que Dios le ha dado al dotarle de razón.
Muy a menudo he visto como me llegar la dicha después de una acción imprudente que debía haberme llevado al precipicio.
También he visto, por el contrario, como una desgracia agotadora provenía de una conducta mesurada y dictada por la prudencia.
Desafiar el peligro es con frecuencia disminuir su magnitud.
No vacilé pues en todos los casos de esta naturaleza no se tiene éxito nunca si no se confía algo a la suerte.
Casanova
Es propio de varones prudentes precaverse de las adversidades antes que vengan y de los fuerte tolerarlas cuando ha venido.
No publiques antes lo que piensas hacer, pues si se te frustra se reirán de ti.
Conoce la ocasión o la oportunidad.
La arrogancia ha sido siempre a todos perniciosa.
Emprende con lentitud lo que pienses ejecutar, pero una vez emprendido se constantes en ellos.
Biante.
En tus prosperidades no te ensoberbezcas, ni en las adversidades te abátas de ánimo.
No rías del que es perseguido con burlas y contumelias porque se hará tu enemigo.
Todo lo consigue el trabajo.
Clóbulo

lunes, 18 de julio de 2016

Mario Bunge


La ciencia intenta describir los hechos tales como son, independientemente de su valor emocional.
Ningún científico aprehende su objeto tal como es sino tal como queda modificado por sus propias operaciones.
La experimentación involucra la modificación deliberada de algunos factores, es decir, la sujeción del objeto de experimentación a estímulos controlados.
El método científico es el arte de formular preguntas y de probar respuestas.
La ciencia no tiene objeto fijo, cualquier problema puede abordarse científicamente. Lo que caracteriza a la ciencia no es una esfera de objeto sino un método.
La actividad científica una escuela de moral, por exigir la adquisición de los siguientes hábitos o actitudes:

La honestidad intelectual. El aprecio de la objetividad y la comprobabilidad.
La independencia de juicio: convencerse a si mismo con pruebas y no someterse a la autoridad.
No cesarás de dudar, de criticar, de poner a prueba, de preguntar, te rectificarás cuantas veces lo exige el ajuste a la verdad y la hará sin vergüenza.
Las ciencias fácticas o materiales necesitan para confirmar sus conjeturas de la observación y el experimento.
Tienen que mirar las cosas y procurar cambiarlas deliberadamente para intentar descubrir en que medida sus hipótesis de adecuan a los hechos.
Las discrepancias entre las previsiones teóricas y los hallazgos empíricos, la comparación de las consecuencias de las teorías con los datos observacionales es la principal fuente de descubrimiento de nuevos hechos.

William James


El empirista es el amante de los hechos en su variedad más cruda.
El racionalista es el devoto de principios eternos y abstractos.
Todo se halla necesariamente determinado y sin embargo, por supuesto, que nuestras voluntades son libres, así pues una clase especial de determinismo del libre albedrío será la verdadera filosofía.
El hombre no da leyes a la naturaleza, sino que las recibe. Ella es quien se mantiene firme y él quien debe acomodarse.
Él ha de registrar la verdad, por inhumana que sea y someterse a ella.
El método pragmático trata de interpretar cada noción trazando sus respectivas consecuencias prácticas.
¿Qué diferencia de orden práctico supondría para cualquiera que fuera cierta tal noción en vez de su contraria? Si no puede trazarse cualquier diferencia práctica, entonces las alternativas significan la misma cosa y toda disputa es vana.
Cuando la discusión sea seria debemos ser capaces de mostrar la diferencia práctica que implica que tenga razón una o otra parte. Para lograr una perfecta claridad en nuestros pensamientos de un objeto necesitamos solo considerar que efectos concebibles de orden práctico puede implicar el objeto.
¿En qué aspecto variaría el mundo si fuera cierta esta alternativa o la otra? Si no puedo encontrar nada que llegue a ser diferente, entonces la alternativa no tiene sentido.
Un significado que no sea práctico es para nosotros como si no existiera.
Sorprende realmente advertir cuantas discusiones filosóficas perderían su significado si se las sometiera a esta sencilla prueba de señalar una consecuencia concreta.
Toda la función de la filosofía debería consistir en hallar que diferencias nos ocurrirían, en determinados instantes de nuestra vida, si fuera cierta esta o aquella formula del mundo.
El pragmatismo representa una actitud empírica de un modo más radical. Se aleja de abstracciones, de principios inmutables y de sistema cerrados.
Se vuelve hacia lo concreto y lo adecuado, hacia los hechos, hacia la acción y el poder.
Cualquier idea que nos conduzca prósperamente, ahorrando trabajo, es verdadera.
El pragmatista quiere hechos, habla de las verdades en plural, sobre su utilidad y suficiencia, del éxito de su actuación.
El pragmático pende de los hechos y de lo concreto, observa la verdad tal como se da en los casos particulares y generaliza.
Si no pueden deducirse de nuestras hipótesis futuros pormenores de experiencia o conducta, el debate entre materialismo y teísmo resulta perfectamente inútil e insignificante.
Los científicos no atienden a las disputas filosóficas que no entrañen alguna consecuencia futura.
El libre albedrio, pragmáticamente significa novedades en el mundo, el derecho a esperar que en sus más profundos elementos como en sus más superficiales fenómenos el futuro no se repita imitando idénticamente al pasado.
Admitida como cierta una idea o creencia ¿Qué diferencia concreta de deducirá de ello para la vida real de un individuo? ¿Qué experiencias serán diferente de las que se obtendrían si estas creencia fueran falsas? ¿Cuál es en términos de experiencia, el valor efecto de la verdad?
La posesión de pensamientos verdaderos significa en todas partes la posesión de unos inestimables instrumento de acción.
Vivimos en un mundo de realidades que puede ser infinitamente útiles o infinitamente perjudiciales.
La posesión de la verdad, lejos de ser aquí un fin en sí mismo, es solamente un medio preliminar hacia otras satisfacciones vitales.
El pragmatismo obtiene su noción de la verdad, como algo esencialmente ligado con el modo en que el que en un momento nuestras experiencia puede conducirnos hacia otros momentos a los que se vale la pena ser conducida.
¡Ay de aquel cuyas creencias no se ajuntan al orden que siguen las realidades! No le conducirán a ninguna parte o le harán establecer falsas conexiones.
Tendremos que vivir hoy con arreglo a la verdad que podemos obtener hoy y estar dispuesto a llamarla falsedad mañana.
Todas las nociones pragmáticas vuelven su rostro hacia los hechos concretos y hacia el futuro.
Nuestra obligación de buscar la verdad es parte de nuestra obligación general de hacer lo que vale la pena.
La retribución que aportan las ideas verdaderas es la única razón para seguirlas.
Las creencias falsas actúan a la larga tan perniciosamente como beneficiosamente actúan las creencias verdaderas.
Debe preferirse siempre una verdad a una falsedad cuando se relacionan ambas con una situación dada, pero cuando no ocurre así la verdad no constituye más debe que la mentira.
Para el racionalismo la realidad está ya hecho y completa desde la determinada, en tanto que para el pragmatismo la realidad esta aun haciéndose y espera del futuro parte de su estructura.
Según los principios pragmatistas no podemos rechazar hipótesis alguna si de ella se desprenden consecuencias útiles para la vida.
Los pesimistas creen imposible la salvación del mundo. Los optimistas juzgan inevitable la salvación del mundo.
Los pragmatistas no consideran la salvación necesaria ni imposible, sino una posibilidad que se hace tanto más probable a medida que se hacen más numerosas las condiciones reales de salvación.

sábado, 16 de julio de 2016

Edgar Allan Poe


La filosofía no tiene en cuenta ese espíritu, mas tan cierto como que el alma existe, el espíritu de la perversidad. Creo que la perversidad es uno de los principales impulsos del corazón humano, una de las primeras facultades o sentimiento invisible que imprimen la dirección al carácter humano. ¡Quien no se ha sorprendido cien veces consumando en un acto necio o vil solo porque estaba persuadido de que no debía cometerle! ¿No tenemos por ventura una constante inclinación a pesar de la excelencia de nuestro juicio a violar lo que es la ley simplemente porque comprendemos que es la ley?
Ese ardiente deseo del alma de hacer mal solo por amor al mal fue lo que me impulsó a continuar. Hasta el punto de admitir como principio original e innato de la acción humana un no sé qué de paradójico que nosotros, a falta de expresión más propia, llamaremos perversidad.
Esto es realmente un móvil sin causa, un motivo sin fundamento. Por su influjo obramos sin objeto inteligible. Podemos modificar la proposición diciendo que bajo su influjo obramos sin una razón porque no debemos hacerlo. No puede haber en lógica una razón más anti racional, pero de hecho no hay nada más exacto. En ciertos espíritus especiales llega a ser absolutamente irresistible.
La certeza del pecado o error que un acto lleva consigo es con frecuencia la única fuerza irresistible que nos obliga a ejecutarlo.
Y esta tendencia que nos induce a hacer el mal por el mal mismo no admite análisis ni descomposición alguna. Si persistimos en ciertos actos es porque sabemos que no deberíamos persistir en ellos. Un cierto no sé qué, a que llamo perversidad, no solamente no despierta el deseo de la dicha sino más bien aparece un sentimiento completamente antagónico.

Edmund Husserl

Lo que es verdad es verdad absolutamente en sí, la verdad es una, idéntica a sí misma, cualesquiera sean los seres que la perciban, hombres, monstruos, ángeles o dioses.
Si todas las masas sometidas a la atracción despareciesen, la ley de la atracción no se vería destruida, quedaría simplemente sin aplicación posible.
Si pudiéramos contemplar claramente las leyes exactas de los procesos psíquicos se mostrarían igualmente eternas e invariables, como las leyes fundamentales de las ciencias naturales teóricas.
Por lo tanto serían válidas aunque no hubiese proceso psíquico alguno. Aunque no existiese el espíritu existirían sus leyes.

viernes, 15 de julio de 2016

Luciano, Cicerón, Shakespeare, Casanova


Muchas cosas has de ver que no se hacen conforme a razón, si observas con algún detenimiento.
El hombre prudente debe estar satisfecho y contento con las cosas del presente y no ver en ella nada que le sea intolerable

Luciano

Nada hay que favorezca tanto al orador como atraerse la voluntad de los que le escuchan de suerte que mueva más por el ímpetu y perturbación del alma que por el juicio o prudencia.
Porque los hombres la mayor parte de las veces juzgan por odio, por amor, por codicia, por ira, por esperanza, por temor, por error o algún otro afecto del alma, más bien que por la verdad ni por la ley, ni por las formulas del juicio.
Respétense las aficiones de los hombres porque es muy fácil ofenderlos en lo que más aman.

Cicerón

Existen siempre en la vida de los hombres hechos semejantes a otro de tiempos pasados. Basta observar para estar en disposición de hacer vaticinios, casi con seguridad de acierto, de lo que ha de suceder, de las cosas encerradas ya en sus principios y en sus gérmenes y que fermentan en el seno del porvenir.
No conviene una excesiva preocupación, que antes bien agrava las cosas.
¡Sobrino, sea siempre el silencio tu política!
De todos los viles sentimientos, el miedo es el más maldito.
La verdadera nobleza no conoce el miedo.
El dolor hace al alma temerosa, la enerva, la deprime.
Los hombres están obligados a soportar lo que el destino les impone. Nadie puede luchar contra viento y marea.

Shakespeare

Siempre he creído que cuando a un hombre se le mete en la cabeza llevar a cabo alguna cosa y no se ocupa más que en conseguir su designio, debe lograrlo, a pesar de todas las dificultades, este hombre será gran visir, papa, derribará una monarquía, siempre que empiece pronto y tenga el espíritu y la perseverancia necesaria, pues el hombre que llega a la edad despreciada por la fortuna no alcanza nada, y sin su ayuda ninguna cosa puede esperar. Es preciso para conseguirlo contar con buena suerte y despreciar los fracasos, pero es un cálculo político de los más difíciles.
Yo había leído y aprendido en el gran libro de la experiencia, que no hay que consultar las grandes empresas, sino que hay que ejecutarlas, sin discutir a la fortuna el imperio que tiene sobre las empresas humanas.

Casanova

Es muy desgraciado el que se ocupa de los males futuros.
Séneca
Cuando los hombres se descuidan el enemigo se aprovecha.
El mal solo cosecha males.
Conocemos nuestros rostros, en cuanto a nuestros corazones, nos son mutuamente desconocidos.
Los humanos viven de esperanzas.
Quien no se ama a sí mismo no puede amar a nadie.
Una calamidad siempre va precedida de otra.
El sabio no se aflige jamás de los males presentes, sino que emplea el presente para evitar otros.
La vida solo es agradable a los que gozan del amor y del honor.
No hay acto que no sea coronación de una infinita serie de causas y manantial de una infinita serie de efectos.

Luciano, Cicerón, Shakespeare, Casanova


Muchas cosas has de ver que no se hacen conforme a razón, si observas con algún detenimiento.
El hombre prudente debe estar satisfecho y contento con las cosas del presente y no ver en ella nada que le sea intolerable

Luciano

Nada hay que favorezca tanto al orador como atraerse la voluntad de los que le escuchan de suerte que mueva más por el ímpetu y perturbación del alma que por el juicio o prudencia.
Porque los hombres la mayor parte de las veces juzgan por odio, por amor, por codicia, por ira, por esperanza, por temor, por error o algún otro afecto del alma, más bien que por la verdad ni por la ley, ni por las formulas del juicio.
Respétense las aficiones de los hombres porque es muy fácil ofenderlos en lo que más aman.

Cicerón

Existen siempre en la vida de los hombres hechos semejantes a otro de tiempos pasados. Basta observar para estar en disposición de hacer vaticinios, casi con seguridad de acierto, de lo que ha de suceder, de las cosas encerradas ya en sus principios y en sus gérmenes y que fermentan en el seno del porvenir.
No conviene una excesiva preocupación, que antes bien agrava las cosas.
¡Sobrino, sea siempre el silencio tu política!
De todos los viles sentimientos, el miedo es el más maldito.
La verdadera nobleza no conoce el miedo.
El dolor hace al alma temerosa, la enerva, la deprime.
Los hombres están obligados a soportar lo que el destino les impone. Nadie puede luchar contra viento y marea.

Shakespeare

Siempre he creído que cuando a un hombre se le mete en la cabeza llevar a cabo alguna cosa y no se ocupa más que en conseguir su designio, debe lograrlo, a pesar de todas las dificultades, este hombre será gran visir, papa, derribará una monarquía, siempre que empiece pronto y tenga el espíritu y la perseverancia necesaria, pues el hombre que llega a la edad despreciada por la fortuna no alcanza nada, y sin su ayuda ninguna cosa puede esperar. Es preciso para conseguirlo contar con buena suerte y despreciar los fracasos, pero es un cálculo político de los más difíciles.
Yo había leído y aprendido en el gran libro de la experiencia, que no hay que consultar las grandes empresas, sino que hay que ejecutarlas, sin discutir a la fortuna el imperio que tiene sobre las empresas humanas.

Casanova

Es muy desgraciado el que se ocupa de los males futuros.
Séneca
Cuando los hombres se descuidan el enemigo se aprovecha.
El mal solo cosecha males.
Conocemos nuestros rostros, en cuanto a nuestros corazones, nos son mutuamente desconocidos.
Los humanos viven de esperanzas.
Quien no se ama a sí mismo no puede amar a nadie.
Una calamidad siempre va precedida de otra.
El sabio no se aflige jamás de los males presentes, sino que emplea el presente para evitar otros.
La vida solo es agradable a los que gozan del amor y del honor.
No hay acto que no sea coronación de una infinita serie de causas y manantial de una infinita serie de efectos.

miércoles, 13 de julio de 2016

Epicteto


Si quieres ser dichoso nunca repugnes a lo que no depende de ti.
Si deseas cosas que no dependen de ti es imposible que no te veas frustrado.
Antes de emprender una obra examínala muy bien.
No son las cosas las que atormentan al hombre sino las opiniones que se tienen de ellas.
Nunca pidas que las cosas se hagan como quieres, más procura quererlas como ellas se hacen.
No emprendas nada sin considerar antes lo que ha de seguirse a tu empresa.
Conviene que te prescribas una cierta manera de vivir o una ley que observes inviolablemente en cualquier parte que puedas estar.
Guarda silencio cuanto te fuere posible. Nunca digas sino lo absolutamente necesario, y en ello empelea las menos palabras que pudieres.
Sobre todo, advierte que en tus discursos no uses de alabanzas ni desprecios, ni hagas comparación de personas.
No pretendas jamás hacer reír, te disminuye el respeto y la estimación que se te debe.
En cualquier parte que estés no digas nunca que eres filósofo, ni te pongas a hablar delante del ignorante de las máximas que sigues, haz solamente lo que ellas te ordenan.
Las reglas por donde se conoce que un hombre progresa en el estudio de la virtud son: no reprender, no alabar, no menosprecias, ni acusar a nadie, no alabarse nunca de lo que el mismo es, ni de lo que sabe, burlarse a solas de los que le alaban, no enojarse cuando lo reprenden, sino hacer como los que están convalecientes, que andar muy paso a paso por no mover los humores, tener absoluto poder sobre sus deseos.
Que un mortal no exceda la medida en el voto que dirige a los dioses.
Por un bien, los Inmortales envían siempre dos males al hombre.
Si un mortal sigue la ruta de la sabiduría debe contentarse con la suerte que le envían los dioses.
La dicha no es de larga duración entre los hombres, ni aun cuando nos llena de sus más extremos favores.
Siempre me esforzaré en adaptar mi alma a mi fortuna presente.
La fortuna se aparte de aquellos que odian a sus parientes o despecho de los lazos de sangre.
Marcha recto a la meta, sin retardos, pues aquí abajo la ocasión pasa pronto.
El éxito no depende del hombre. Es un presente de los dioses.
Es bajo los auspicios de los dioses que el hombre comienza y realiza toda empresa.
Si existe alguna dicha entre los hombres no aparece sino después de largos esfuerzos.
No podemos escapar a las sentencias del destino. Llegará un día en que el capricho de la fortuna dispensará o negará sus dones contrariamente a nuestras expectativas.
En la acción triunfa el valor, en los consejos la sabiduría.

Epicteto

Todo poder humano es un compuesto de paciencia y de tiempo.

Balzac

Es por el arte en el manejo de la vela y del remo como bogan raudas las naves, por el arte corren veloces los carros. Es también por el arte como hay que regir el amor.

Ovidio

Nuestro pensar sobre lo por venir está del todo ciego.
Al hombre le suceden con frecuencia cosas que desbaratan lo previsto.
Los años traen una virtud que nos enseña a contentarnos con el presente.

Píndaro

lunes, 11 de julio de 2016

Aristóteles, Descartes, Casanova y Shakespeare


Es necesario afirmar o negar una cosa, una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo.
Es imposible que el mismo atributo pertenezca y no pertenezca al mismo sujeto en un mismo tiempo y bajo la misma relación.
Lo que existe no puede al mismo tiempo no existir.
Es, por tanto, imposible que las afirmaciones apuestas sean verdaderas al mismo tiempo respecto del mismo ser.

Aristóteles

Todo conocimiento adquirido mediante un acto de razonamiento se deriva del conocimiento anteriormente adquirido.
Toda conclusión, cualquiera sea por otra parte, o el error que contenga, procede siempre del principios anteriormente conocidos.
El fin del estudio debe ser el dirigir el espíritu de manera que forme juicios sólidos y verdaderos sobre todo lo que se presente.

Descartes

No hay una mujer que pueda resistir a las constantes atenciones.
Abandónate a lo que la suerte te presente.
El peor lace que le puede jugar la fortuna a uno es ponerle bajo la dependencia de un tonto.
Hay gentes que dicen que la existencia es una sucesión de desgracias, lo que viene a significar que la vida es una desgracia, pues si la vida es una desgracia, la muerte, que es lo contrario será la felicidad.
Pero lo que hablan así seguramente o son pobres o enfermos, pues si gozaran de una buena salud, tuvieran la bolsa bien repleta, alegría en el corazón y esperanzas de algo mejor todavía de seguro que cambiarían de criterio.
El sufrimiento es inherente a la naturaleza humana, pero nunca sufrimos sin la esperanza de mejorar y la esperanza es un placer.
Si alguna vez el hombre sufre sin esperanza de curación, la seguridad infalible de la cesación de la existencia debe ser un placer.
En amor, el cielo es quien arregla los destinos. El dinero compra las tierras, pero la suerte es quien dispone de las mujeres.

Casanova

Las razones, por buenas que sean, deben ceder ante las mejores.
Momento hay en que el hombre es dueño de su destino. Si nosotros no somos más que subalternos ignorados, culpa nuestra es y no de nuestra estrella.
En el océano de las cosas humanas hay una marea que conviene aprovechar oportunamente para alcanzar la fortuna, pero si no se aprovecha, todo el viaja de la vida va en medio de escollos y naufragios.
Lo que nuestro desprecio rechazaba solemos añorarlo.
Llega un momento en que acabamos por detestar lo que hemos tenido a menudo.
Los dioses no siegan lo que difieren.
Mientras les rogamos nosotros pierden valor las cosas por las cuales rogamos.
Ignorándonos a nosotros mismos, con frecuencia les imploramos para desdicha nuestras y cuando los dioses permanecen sordos en su sabiduría es por nuestro bien.
Así aprovecha el fracaso de nuestras plegarias.
El tiempo entregado al placer nunca es tiempo perdido, solamente lo es el consumido en el aburrimiento.
Quien busca una cosa y no se aprovecha cuando se la ofrecen, no la encuentra ya nunca.
El destino se complace en repetir las formas y lo que pasó una vez pasa muchas veces.
¿Por qué los oídos de los hombres están sordos a los consejos y no a la adulación?
La franqueza es una joya pero los que la llevan mueren pobres.
Los grandes acontecimientos hieren a quienes los han provocado.
Los dioses favorecen a los hombres para excusar el mal que han de hacerles luego.
El juicio de los hombres depende de su fortuna.
Los acontecimientos influyen en las cualidades interiores.

Shakespeare

La mayor parte de los hombres piensan diferente los unos de los otros, y los que no participan de nuestras opiniones, los consideramos que están en el error.
Siempre se incurre en error respecto de las cosas que o se conocen.
La desgracia desparrama y disuelve las compañías.
La vida es breve, el arte extenso, la ocasión fugitiva, la experiencia engañosa y el juicio difícil.
Mientras dura el combate la victoria es incierta.
Los buenos negocios se realizan al percibir oportunidades de inversión o de venta de valores que se malogran de no ser aprovechados de inmediato.
Las posibilidades no valen por sí solas, deben advertirse y aprovecharse

domingo, 10 de julio de 2016

Maquiavelo

Examinando sus acciones y conducta, no se verá que ellos tuviesen cosa ninguna de la fortuna más que una ocasión propicia, que les facilitó el medio de introducir la forma que les convenía.
Sin esta ocasión, el valor de su ánimo se hubiera extinguido pero también sin este valor, se hubiera presentado en balde la ocasión.
Hay tanta distancia entre saber cómo viven los hombres y saber cómo deberían vivir ellos que el que abandona el estudio de lo que se hace para estudiar lo que sería más conveniente hacerse más bien aprende lo que debe obrar su ruina que lo que debe preservarle de ella.
Los hombres son tan simples que el que engaña con arte halla siempre gente que se deja engañar.
No es necesario poseer todas las virtudes, pero conviene aparente poseerlas.
Es dichoso aquel cuyo modo de proceder se halla en armonía con la calidad de las circunstancias y no puede menos de ser desdichado aquel cuya conducta está en discordancia con los tiempos.
Se ve que los hombres, en las acciones que los conducen al fin que cada uno de ella se propone, proceden diversamente, el uno con violencia, el otro con paciencia y cada uno sin embargo, por estos medios distintos pueden conseguirlo.
Se ve que de dos hombres moderados, el uno logra su fin y el otro no. Lo cual no dimana de otra cosa más que de la calidad de los tiempos que concuerdan o no con su modo de obrar. Cuando llega, para el hombre moderado, el tiempo de obrar con impetuosidad, no sabe el hacerlo y resulta de ello su ruina.
Si mudara la naturaleza con los tiempos y cosas, no se mudaría su fortuna.
El tiempo y la oportunidad establecen la suerte de todos.

viernes, 8 de julio de 2016

Método científico


Las ciencias tienen que mirar las cosas y siempre que les sea posible, deben procurar cambiarlas deliberadamente para intentar descubrir en qué medida sus hipótesis se adecuan a los hechos.
Los enunciados de las ciencias deben ser verificables en la experiencia.
Únicamente después que haya pasado las pruebas de la verificación empírica podrá considerarse que un enunciado es adecuado a su objeto o sea que es verdadero.
Una sola conclusión que no concuerde con los hechos tiene más peso que mil confirmaciones.
El conocimiento racional está constituido por conceptos y juicios y no por sensaciones.
El conocimiento objetivo significa que concuerda aproximadamente con su objeto.
El conocimiento científico parte de los hechos, los respeta, intenta describirlos tales como son, independientemente de su valor emocional o comercial.
Esto requiere curiosidad impersonal, desconfianza por la opinión prevaleciente y sensibilidad a la novedad.
El sentido común parte de los hechos y se atiene a ellos, en cambio la investigación científica no se limita a los hechos observados, los científicos exprimen la realidad a fin de ir más allá de las apariencias.
Las discrepancias entre las previsiones teóricas y los hallazgos empíricos figuran entre los estímulos más fuertes para edificar nuevas teorías y diseñar nuevos experimentos.
La investigación comienza descomponiendo los objetos a fin de descubrir el mecanismo interno responsable de los fenómenos observados.
El conocimiento científico es claro y preciso. La ciencia procura siempre medir y registrar los fenómenos.
La experimentación puede calar más profundo que la observación, porque efectúa cambios en lugar de limitarse a registrar variaciones.
Las leyes no se encuentran por la mera observación y el simple registro, sino poniendo a prueba hipótesis: los enunciados de las leyes son hipótesis confirmadas.
El conocimiento científico es predictivo, imagina como podrá ser el futuro. La predicción es la clave del control o aun de la modificación del curso de los acontecimientos.
La predicción científica se funda sobre informaciones relativas al estado de las cosas actual o pasado.
Puesto que la predicción científica depende de información específica, puede fracasar por imprecisión de la información disponible.
La ciencia avanza “probando e riprovando”


Mario Bunge

miércoles, 6 de julio de 2016

El hombre prudente

El hombre prudente es, en general, el que sabe deliberar bien.
El hombre templado que se domina es al mismo tiempo hombre que se guía constantemente por la razón.
El intemperante se deja arrastrar por su pasión sabiendo que lo que hace es culpable.
El hombre templado que sabe que los deseos que asaltan su corazón son malos, se niega a obedecerlos.
Esta palabra de intemperante puede extenderse también a los que no saben dominar su cólera, su ambición o su codicia.
Lo que no place no aprovecha.
Tarde o temprano hay que pagar siempre el placer.
La fama de valiente es el mayor título de recomendación para las mujeres.
No estimamos jamás en su verdadero valor el bien de que gozamos.
No te hagas amigo de gente violenta y malhumorada.
No se sientes a la mesa del tacaño.
No hables a oídos del necio.
No te juntes con los borrachos ni con los que comen demasiado.
No te alegres ni hagas fiesta por los tropiezos y caídas de tu enemigo.
Es preciso dar importancia a las simples aceraciones y opiniones de los hombres experimentados, de esas o de prudencia, aunque no las acompañes la demostración como a las demostraciones regulares, porque dichas personas tienen los ojos de la experiencia para descubrir y ver los principios.
No desprecies a tu madre cuando sea anciana.
Dos decididos compañeros cuando marchan juntos son capaces de pensar y hacer muchas cosas.
El hombre no ama lo que realmente es bueno para el, sino lo que le parece ser bueno.
El deseo de ser amigo puede ser rápido, pero la amistad no lo es. Para formarse este lazo se necesita tiempo y hábito.

lunes, 4 de julio de 2016

Aristóteles


Las heridas más graves son las que uno se hace a sí mismo.
A hierro caliente, batir de repente.
Los desgraciados creen con facilidad en los milagros.
No somos los mismos cuando la naturaleza, abatida, impone al alma los sufrimientos del cuerpo.
El que sufre solo sufre más sintiendo dejar a sus espaldas a todos los dichosos.
Por el contrario, el alma olvida sus penas cuando tiene compañeros de sufrimiento y ve compartido su dolor.
Más vale ser despreciado y saberlo que ser adulados por aquellos que os desprecian en el fondo de su corazón.
Con frecuencia ocurre que las ventajas que poseemos aseguran nuestra perdición y en cambio nos salvamos por lo que nos falta.
El hombre nunca sabe cuándo ha llegado al colmo de la desgracia.
Los dioses son justos y sacan de nuestras debilidades el instrumento con que nos castigan.
La adversidad es la escuela de las almas.
Ciertos hombres no tienen enemigos más temibles que sus propias perfecciones.
Para ver las cosas claramente hay que tomarlas desde el principio.
Cuando se razona sobre las acciones humanas sirven de poco las generalidades, y los análisis especiales son más conformes a la verdad, puesto que las acciones son siempre particulares y a ellas deben ajustarse las teorías.
Principiar es hacer más de la mitad en todas las cosas y que basta por sí solo para aclarar muchos puntos en las cuestiones que se discuten.
No hay hombre a quien no sea posible alcanzar la felicidad mediante cierto estudio y los debidos cuidados.
Las cualidades solo provienen de la repetición frecuente de los mismos actos.
Deben buscarse el bien, lo útil, lo agradable, debe huirse del mal, lo dañoso y lo desagradable.
Es fácil no lograr una cosa y difícil conseguirla.
La muerte es el más terrible de todos los males porque es el fin de todas las cosas, una vez que uno muere ya no hay bien ni mal.
Es más difícil sufrir el dolor que abstenerse del placer.
El deseo va siempre acompañado de un sentimiento de dolor.
Es preciso que los deseos sean siempre moderados, poco numerosos y que no tengan en si nada que sea contrario a la razón.
Con el dinero sucede lo que con todas las demás cosas, que no es posible tenerlo, cuando no se toman ningún trabajo en adquirirlo.
Los justo es el medio exacto entre cierto provecho y cierta perdida.
No es preciso trabajar o descansar ni demasiado, ni muy poco, sino mantenerse siempre en el medio y seguir el camino que nos indica la recta razón.

viernes, 1 de julio de 2016

Shakespeare


La falta de diversiones agradables produce la lúgubre y sombría melancolía, madre de la desesperación, que nada consuela y que arrastra tras de sí turba de macilentos pesares enemigos de la vida.
No hay ser viviente que turbado en sus comidas, placeres y sueños no caiga en la demencia.
¡Cuántos de esos hombres conozco, que solo de su silencio deben la fama de sabios y prudentes!
Es un pecado burlarse del prójimo.
Nadie debe engañar a la fortuna, elevándose en el mundo cuando no lleva el sello del mérito. ¡No aspire nadie a los honores de que no se ha hecho digno!
El mundo es sin cesar juguete del aspecto exterior de las cosas.
Cuando en el pecho la cólera se inflama, hay que ponerse en guardia contra la lengua charlatana.
El morir es un mal. Los dioses lo creen así. Pues, si no, también ellos morirían.
La victoria exige esfuerzo.
Si mantiene queda la lengua en tu boca cerrada, perderá todos los frutos del amor. A Venus le agrada la expresiva verbosidad.
El que es más activo, inteligente y capaz, el que tiene padres acaudalados y amigos poderosos y leales podrá contar en el futuro con una suma mayor de bienes en relación con los que están desprovistos de esas condiciones y ayudas protectoras.
No debe elegirse como jefe o director al que no esté dotado de aquella autoridad moral que sin esfuerzo sabe doblegar la voluntad ajena y hacerse obedecer, al que no posea elevación, independencia de carácter y ánimo suficiente para no teme las dificultades y saber comportarse con justicia y severidad igualmente con todos, tanto para el modesto como para el encumbrado y al que en ejercicio de su carga no sepa substraerse a las influencias extrañas, al que no preste sordo oído a toda incitación que no sea la de guiar la hacienda por la vía de su más rápido y permanente progreso.
Prever es escrutar el prevenir y confeccionar el programa de acción.