Sócrates
Pensar con arreglo a nuestros deseos un mal método, que nunca nos conducirá al logro de nuestras apiraciones.
Samuelson
El hombre que desdeña el pasado está condenado a repetirlo.
No criticaré a mi vecino hasta que haya calzado sus mocasines por una luna cuando menos.
Los que no esperan vencer ya están vencidos.
Este año tengo el granero lleno hasta arriba de trigo, cuando la gente se entere no me faltaran amigos.
El triunfo de la libertad depende de la audacia, de más audacia aun y siempre de la audacia.
Dantón.
Dulces son los frutos de la adversidad.
Shakespeare.
¡Cuantas cosas imprevistas se ven en una larga vida!
Aristófanes
Tu Pluto, dios de las riquezas, eres la causa primera y única de todas las cosas, de las buenas y de las malas. En la guerra, la victoria va siempre del lado donde tu te hallas, tu solo y ya es bastante.
Nadie se cansa de ti. Todo lo demás llega a la saciedad, el amor, la ambición. Pero de ti nadie se ha cansado todavía. Si alguien gana trece talentos, desea ardientemente ganar dieciséis. Cuando los posee quiere tener cuarenta. Sin lo cual la vida no es posible.
Fíjate en las repúblicas como los oradores, mientras son pobres muéstranse justos respecto al pueblo y al Estado, en tanto que una vez enriquecidos a costa del público, entregase a las injusticia, conspiran contra la multitud y hacen la guerra al pueblo.
Aristófanes
Cuan perjudicial es descuidar siempre una tras otra las ocasiones.
La suerte pesa mucho, mejor dicho, lo es todo en la empresa de los hombres.
Los que gozan de la felicidad han de mostrar siempre las intenciones mejores hacia los desgraciados, ya que al fin y al cabo, el porvenir es incierto para todos los hombres.
Los que conducen bien una guerra no han de seguir a los acontecimiento, sino adelantarlos.
Las oportunidades no esperan nuestros retrasos ni nuestras evasivas.
Nada obtendréis de cuanto deseáis si no estás sobre aviso.
No es fácil preverlo todo.
Demóstenes.
No criticaré a mi vecino hasta que haya calzado sus mocasines por una luna cuando menos.
Los que no esperan vencer ya están vencidos.
Este año tengo el granero lleno hasta arriba de trigo, cuando la gente se entere no me faltaran amigos.
El triunfo de la libertad depende de la audacia, de más audacia aun y siempre de la audacia.
Dantón.
Dulces son los frutos de la adversidad.
Shakespeare.
¡Cuantas cosas imprevistas se ven en una larga vida!
Aristófanes
Tu Pluto, dios de las riquezas, eres la causa primera y única de todas las cosas, de las buenas y de las malas. En la guerra, la victoria va siempre del lado donde tu te hallas, tu solo y ya es bastante.
Nadie se cansa de ti. Todo lo demás llega a la saciedad, el amor, la ambición. Pero de ti nadie se ha cansado todavía. Si alguien gana trece talentos, desea ardientemente ganar dieciséis. Cuando los posee quiere tener cuarenta. Sin lo cual la vida no es posible.
Fíjate en las repúblicas como los oradores, mientras son pobres muéstranse justos respecto al pueblo y al Estado, en tanto que una vez enriquecidos a costa del público, entregase a las injusticia, conspiran contra la multitud y hacen la guerra al pueblo.
Aristófanes
Cuan perjudicial es descuidar siempre una tras otra las ocasiones.
La suerte pesa mucho, mejor dicho, lo es todo en la empresa de los hombres.
Los que gozan de la felicidad han de mostrar siempre las intenciones mejores hacia los desgraciados, ya que al fin y al cabo, el porvenir es incierto para todos los hombres.
Los que conducen bien una guerra no han de seguir a los acontecimiento, sino adelantarlos.
Las oportunidades no esperan nuestros retrasos ni nuestras evasivas.
Nada obtendréis de cuanto deseáis si no estás sobre aviso.
No es fácil preverlo todo.
Demóstenes.
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