jueves, 30 de junio de 2016

Shakespeare



El que da cima a obras grandes, las realiza a menudo con débiles instrumentos.
Se ve a raquíticos manantiales dando origen a caudalosos ríos, y mares vastos agotarse en presencia de hombres que negaban los milagros.
A veces contando con las mayores probabilidades, resultan fallidas las esperanzas. Otras v3eces satisfechas cuando menos se piensa y más desconfianza se tiene.
Negocio bien comenzado esta ya casi concluido.
El fin es la corona delas empresas. Cualesquiera que sean los accidentes de su curso siempre es el fin lo que decide de su gloria y mérito.
La experiencia que tengo del pasado justifica plenamente mi deseo de no pasar por demasiado crédulo.
Las escenas, los gritos, las lágrimas, los enojos, las reconciliaciones que dejan en los repliegues del corazón invisibles heridas.
El perdón puede acallar los reproches y hasta borrar el rencor, pero no devuelve el prestigio perdido.
Yo tomo al mundo, Graciano, tal cual es, como un teatro en el que cada uno ha de representar un papel.
No publiques con facilidad lo que pienses, ni ejecutes cosas no bien meditada primero.
Oye la censura de los demás, pero reserva tu propia opinión.
Presta el odio a todos y a pocos la voz.
Siempre es peligroso cubrirse el rostro ante la verdad.
Cuántas vidas enteras hay que parecen largas enfermedades.
La desgracia castiga la libertad sin freno.
Nada hay bajo el sol, nada sobre la tierra, en el mar, ni en el firmamento que no obedezca a ciertas leyes.
Dad al vicio las apariencias de la virtud, aunque vuestro corazón sea culpable, que se vea pura vuestra frente, dad al pecado el exterior de santidad y ocultad vuestro perfidia. ¿De qué sirve darse a conocer?

miércoles, 29 de junio de 2016

Platón y Shakespeare


El pueblo es un ser ingrato, voluble, cruel, envidioso, incorregible, una multitud compuesta a la ventura de hombres violentos y charlatanes, consagrarse a sus intereses es condenarse a la desgracia.
Si eres rico te estimaran, si pobre, no.
Ten presente que el agradar a las gentes s un medio de salir bien en los negocios y que el orgullo tiene la soledad por compañera.
La obediencia y la libertar si son excesivas son el origen de todos los males, si moderadas son el origen de todos los bienes.
La ocasión es el instante oportuno para hacer o dejar que se haga alguna cosa.
La temeridad es el exceso de de valor que se muestra al despreciar el temor sin necesidad.

Platón

La imbecilidad aparente es arma ingeniosísima para ocultar un gran designio.
Parecer loco es el secreto del sabio.
Amar es comprar desprecios con lamentos, miradas desdeñosas con suspiros de dolor, es cambiar por un breve instante de placer veinte noches de ansiedades y desvelos.
La experiencia se adquiere con el trabajo y se perfecciona con el tiempo.
Votos imprudentes pueden ser prudentemente retractados y falto de inteligencia es quien no tiene el valor de enseñar a la suya a cambiar lo malo por lo mejor.
La mujer rehúsa muchas veces aquello que más desea, jamás desesperéis de vencer pues los primeros desdenes solo hacen más vivo el amor que les sigue.
Si os muestra rostro severo no es que os deteste, sino únicamente para aumentar vuestro amor.
Si os habla con asperea no es para librarse de vuestra presencia, pues nada despecha tanto a las mujeres como la soledad, que llega a volverlas locas.
Adulad, alabad, vanagloriad, exaltad sus atractivos, aunque fuese negra, decir que tiene una cara de ángel.
Lo sostengo: el hombre que tiene lengua no es hombre si no puede con ella conquistar a una mujer.
El tiempo es padre y creador de todo bien.
Cuando ya no hay remedio, cuando uno se ve herido del golpe inesperado que la fortuna le depara ¿para que los lamentos?
Llorar por una desdicha pasada irremediable es el mejor medio de atraerse otro nuevo daño.
Cuando el hombre no puede evadir los golpes de la desgracia, la paciencia es el mejor medio de arrostrar sus rigores.
Tenemos nosotros mismos cuanto es preciso para ser felices o desdichados. Nuestro cuerpo es un jardín del cual es jardinero nuestra voluntad.
Si en la balanza de la vida la razón no contrapesara a los sentidos cometeríamos muchas aberraciones.
Todo es efecto de la voluntad.
La naturaleza es una divinidad económica: cuando presta una partícula cualquiera de sus atributos además de recibir las gracias de su deudor, quiere obtener provechos.
Nosotros autorizamos el mal cuando lo toleramos en lugar de castigarlo.
El poder cambia al hombre.
Nuestras dudas son traidoras y nos hacen perder el bien que podríamos obtener, y sé que nos quitan el valor de probarlo.
Unos se elevan por medio del crimen, otros caen por su virtud.
Los ha que atraviesan sanos y salvo la senda de los vicios sin ser castigados por ninguno y otros hay que son condenados por una sola falta.

Shakespeare

martes, 28 de junio de 2016

Máximas


Cada hombre es generalmente tal como quiere ser según las inclinaciones a que se abandona y el carácter de su alma.
No hay estatua más venerable a los ojos de la divinidad que un padre o una madre o un antepasado encorvado bajo el peso de los años.
Aunque haya un gran número de cosas buenas en la vida humana, la mayor parte de ellas lleva consigo una especie de peste que las corrompe y las infecta.
Se debe hacer mucho caso de la buena reputación que de uno tengan los demás.
Se encuentran siempre entre la multitud personajes divinos, aunque son pocos a la verdad, que nacen en países civilizado o no civilizado, indistintamente y la comunicación con ellos es de un valor inestimable.
Tengo una cualidad admirable que me salva, y es que no me ruborizo en aprender y que pregunto e interrogo sin cesar, mostrándome por otra parte muy reconocido al que me responde.
No es seguro aceptar al azar lo que se nos ofrece.
Aprender a ser hombre de bien es cosa difícil.
Enseguida, aunque con sordo paso, llega la ancianidad.
Quien quiera que seas toma las brisas de la vida sin mala voluntad.
Puesto que la Fortuna se muestra superior sigamos y desviemos el rumbo allí a donde ella nos llama.
El lama se inclina hacia todo lo agradable, al punto que el placer, la estimula a la acción.
Muchas veces las cosas se muestran de manera que provocan falsas presunciones porque las causas verdaderas quedan ocultas.
Sed pausados en vuestras acciones.
Anda siempre con cautela, como un hombre cansado que mueve los pies lentamente.
La vida ¡oh, Creso! es una serie de calamidades.
No saber ceder es de insensatos.
Se complace Dios en abatir lo encumbrado.
Una consulta precipitada lleva consigo al desacierto del cual suelen nacer grandes males.
La fortuna por lo común se declara a favor de quien se expone a la empresa y no de quien en todo pone reparos y de nada se atreve.
Con grandes peligros se acaban las grandes empresas.
El buen éxito de un negocio depende del buen consejo previo
Por lo común el buen éxito es fruto de un buen consejo, mientras que ni Dios mismo quiere prosperar las humanas empresas que no nacen de una prudente deliberación.
No hay medio en el suelo par estorbar lo que en el cielo esta decretado.
Hay que llevar con ánimo seres las duras penas que nos envían los dioses.
Preciso es soportar con entereza la parte de dolor que nos fijó el destino y tener muy presente que no es posible hacer frente el poder incontrastable del hado.
La medida mejor es la moderación. ¡Ningún extremo alabes! La rectitud ha sido fijada por los dioses en el medio.
No hay fortaleza que defender pueda a aquel que se sus riquezas embriagado de un puntapié en el altar de la justicia. No podrá medrar nunca y será la ruina de su destino.
A quien con suavidad gobierna, los dioses desde lejos con miran con clemencia.
No hay mortal de infortunios exento, nadie pasa la vida sin llevar la parte de su carga de males.
No desmaya, ni desfallecer en la adversidad. Aquellos que menos se turban y afrontan con más ánimo las adversidades y las resisten son tenidos por mejores pública y privadamente.
Si la fuerza te llena de vigor, si la riqueza se te acumula, no te enaltezcas engreído de ti mismo.
Un día basta para abatir la humana grandeza y un día basta para elevarla.
A los que obran con mesura los dioses los aman.
Acicates son para el discreto los reproches.

lunes, 27 de junio de 2016

Aforismos


La mentira es útil cuando nos servimos de ella como un remedio.
¿Un hombre moderado en sus deseos, exento de concupiscencia, de bajeza, de arrogancia, de cobardía puede ser injusto o de un carácter intratable?
Las empresas grandes son azarosas.
Toda demostración a la que falta algo ya no es suficiente.
Sin embargo, es achaque ordinario en muchos el darse desde luego por satisfechos y creer que no hay necesidad de llevar más adelante las indagaciones.
El que sabe reunir los objetos desde un punto de vista general ha nacido para la dialéctica.
¿El oro y la virtud no son como dos pesos puestos en una balanza, no pudiendo subir el uno sin que el otro baje?
No se puede incurrir en un exceso sin exponerse a caer en el exceso contrario.
Cuando un hombre observa una conducta sobria y arreglada, cuando antes de entregarse al sueño reanima la antorcha de su razón, alimentándola con reflexiones saludables…
Cuando sin saciar a la parte animal la concede lo que no puede rehusarle para que se tranquilice y no se turbe con su alegría y su tristeza, la parte inteligente del alma, sino antes bien la deja sola, desprendida de los sentidos, para continuar en sus curiosas observaciones sobre lo que ignora, de los pasado, de los presente y de lo venidero.
La hemos llamado apetito concupiscible a causa de la violencia de los deseos que nos arrastran a comer, beber, al amor y los demás placeres de los sentidos, y la hemos llamado amiga de las riquezas porque el dinero es el medio más eficaz para satisfacer esta clase de deseos.
El interesado colocará el placer del lucro por encima de todos los demás placeres y despreciará la ciencia y los honores, a menos que no crea que son un medio de reunir dinero.
El ambicioso tratará de bajeza el placer de acumular tesoros y de humor vano el estudio de las ciencias, a excepción de las que puedan conducirles a los honores y la gloria.
Es buenos mantenerse firme en las desgracias y no dejarse llevar de la desesperación.
Nada se adelanta con afligirse. La aflicción es un obstáculo.
Reparar los efectos de la mala suerte como se repara una mala jugada de dados, es decir, por los medio que la razón haya mostrado que son los mejores.
Cada uno de nosotros, despreciando todos los demás estudios, debe aplicarse solo a aquel que le haga conocer al hombre cuyas lecciones puedan ponerlo en estado de discernir las condiciones dichosas y desgraciadas y escoger siempre la mejor.
El alma de la sabiduría esta abarrotada de aforismos.

Aforismos


Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Donde reinan los mismos vicios, el mismo destino es inevitable.
En el alma hay tres principios malos: la cólera, el placer y la ignorancia.
Cada hombre es ordinariamente como le place ser, según las inclinaciones a que se abandona y al carácter de su alma.
Nunca una buena educación ha sido funesta para nadie, mientras que las victorias han sido y serán más de una vez funestas para los vencedores.
Hay dos cosas en las que es preciso aguerrir nuestra alma, la una, no temer nada en ciertas ocasiones, la otra, temerlo todo en otras.
No debe pedirse a los dioses ni desear con empeño, que los sucesos se sometan a nuestra voluntad, sino más bien que nuestra voluntad misma siga nuestra razón.
Casi todos los negocios humanos están en manos de la fortuna.
La mayor de todas las enfermedades del hombre es el amor propio. Cuando es excesivo es la causa ordinaria de nuestros errores, porque el amante es ciego en relación a lo que ama.
Es preciso abstenerse en todo exceso en el reír y en el llorar. Se debe manifestar siempre serenidad en los acontecimientos prósperos que el destino les depare y lo mismo en los reveses cuando el destino opone a las empresas montañas insuperables.
El placer, el dolor, el deseo, todo esto es lo propio de la naturaleza humana, estas son las energías de todo animal mortal y las que determinan todos sus grandes movimientos.
La igualdad engendra la amistad.
Todos tienen una tendencia natural a unirse con los que más se les parecen.
El disgusto sigue de cerca a la relación asidua.
No es preciso correr tras el placer ni poner el mayor cuidado en evitar el dolor, sino en atenerse a un cierto término medio.
No hay hombre que reúna en si los talentos necesarios para sobresalir en dos artes o en dos profesiones.
Para ser dichoso no hay que tratar meramente de enriquecerse, sino de enriquecerse por medios justo y con moderación.
La naturaleza mortal inclinará constantemente al hombre a desear tener más que los demás y a pensar solo en sus intereses personales porque aquella huye del dolor y busca el placer sin regla y sin razón.
La ancianidad es mucho más respetable que la juventud a los ojos de los dioses.
Todo joven maltratado por un anciano debe sufrir con paciencia los efectos de su cólera, esperando que él será objeto de la misma deferencia cuando llegue a la vejes.
Las piedras más grandes jamás se colocan bien sin las pequeñas.

sábado, 25 de junio de 2016

Maximas filosóficas


Debemos ser pacientes y esperar nuevos métodos y oportunidades de investigar. Debemos estar dispuestos, también, a abandonar una vía que hemos seguido durante cierto tiempo, si parece que esta no conduce a buen término.
Ninguna proposición debe ser admitida como verdadera si no puede, cuando menos en principio, verificarse. Si todo enunciado tiene una pretensión de verdad, esta pretensión no quedará cumplida sino cuando haya sido verificada.
Charles Peirce
La tristeza es un enemigo mortal del alma.
San Francisco
No hay vida feliz sin amigos.
San Agustín
Saber para prever, a fin de poder.
Comte
Si experimenta, hay que razonar, si razona hay que experimentar.
Bachelard.
Hay una clase de bienes que deseamos y buscamos por lo que ellos son, sin cuidarnos para nada de sus resultados aunque o nos proporcionen otra ventaja que el placer de gozar de ellos.
Hay otros bienes que amamos a la vez por si mismos y por sus resultados. Dos motivos nos mueven igualmente a procurárnoslos.
Una tercera clase de bienes son penosos pero útiles y los buscamos no por si mismos sino por el salario y demás ventajas que nos proporcionan.
Sin esperanza nunca se encontrará lo inesperado.
Cada uno es responsable de su elección, Dios es inocente.
La mayor parte de los hombres se inclinan a honrar y mirar como dichoso al hombre malo, que tiene riqueza y crédito, a menospreciar y vilipendiar al hombre justo si es débil e indigente, aunque convengan en que el justo es mejor que el malvado.
Los dioses no tienen muchas veces para los hombres virtuosos más que males y desgracias, mientras que colman a los perversos de prosperidades.
Una cosa se frustra cuando no está hecha oportunamente.
Los poetas lo mismo que los de ahora que los de tiempos pasados no hacen otra cosa que divertir al género humano con fabulas.
Estando sumido en las desgracias, espera en tales ocasiones, con firmeza y sin abatirse, los azares de la fortuna.
Lejos de enorgullecerse con sus triunfos se conduce con sabiduría y moderación y está siempre contento con suerte.
Los hombres de bien son en su juventud sencillos y están expuestos a ser seducidos por la astucia de los malos, porque no experimentan en sí mismos lo que pasa en el corazón de los malos.
En un Estado todo depende de los principios. Si ha comenzado bien, va siempre agrandando como un círculo.
La templanza no es otra cosa que un cierto orden, un freno que el hombre pone a sus placeres y a sus pasiones. De ahí viene probablemente esta expresión: ser dueño de si mismo.
Cada ciudadano no debe tener más que un oficio, aquel para el que desde su nacimiento ha descubierto mejores disposiciones.
Los bellos es difícil de realizar.

miércoles, 22 de junio de 2016

Platón

Los jefes moderados tienen en efecto, costumbres prudentes, justas y conservadoras, pero carecen de energía y de la audacia que reclama la acción.
Todo lo que nace proviene necesariamente de una causa, porque sin causa nada puede nacer.
El universo ha sido formado según el modelo de la razón.
Digamos confirme a lo que dicta la recta razón y la probabilidad.
Dios arreglo y ordenó todas estas cosas con una perfecta exactitud, haciendo que reinara por todas partes la proporción y la armonía.
El placer, el mayor cebo para el mal.
El dolor que nos aleja del bien.
La audacia y el temor, imprudentes consejeros.
La cólera, rebelde a la persuasión.
La esperanza que se deja seducir por la sensación irracional y por el amor desenfrenado.
En el exceso de la alegría y de la pena, el hombre, al apurarse para conseguir tal o cual objeto, ya no es capaz, ni de ver, ni de entender bien y a la manera de un furioso para nada se vale de la razón.
Los dolores, que atormentan al cuerpo, pueden causar igualmente en el alma los más grandes desordenes.
No ejercitar el alma sin el cuerpo, ni el cuerpo sin el alma, a fin de que defendiéndose el uno contra el otro, conservan el equilibrio y la salud.
El que se aplica a la ciencia o a cualquier otro trabajo intelectual, debe tener cuidado de procurar al cuerpo movimientos convenientes y dedicarse a la gimnasia.

domingo, 19 de junio de 2016

Platón


Creo ver claramente una grande y terrible ignorancia: la de imaginarse saber lo que no se sabe. Este puede muy ser el origen de todos los errores en que incurrimos.
Es preciso tener ánimo siempre que se gane terreno, aunque se camine lentamente. Si en este caso se desespera ¿Qué queda para situaciones difíciles, cuando no se avanza o cuando se retrocede? Los hombres de tal condición no han nacido, como dice el proverbio, para tomar ciudades por asalto.
Los dioses no son nuestros dueños, ni conocen las cosas humanas, por más que sean dioses.
Bebe, come con los que gozan de gran crédito, mantente cerca de ellos y trata de agradarles, porque aprenderás cosas buenas comunicándote con los buenos, pero si te comunicas con los malos perderás hasta lo que tienes de racional.
Son difíciles las cosas bellas.
Es preciso en todas las cosas que el hombre se entregue a largas reflexiones y a largas indagaciones para asegurarse de si el principio sentado es exacto o no, cuando lo haya examinado bien las consecuencias irán apareciendo con todo rigor.
El vivir es para todos los hombres una necesidad absoluta e invariable, hasta para aquellos mismos a quienes vendrían mejor la muerte que la vida.
Es preciso que Dios nos envíe una orden formal para morir.
Los filósofos trabajan durante toda su vida preparandose para la muerte.
Todas las guerras no proceden sino del ansia de amontonar riquezas.
La templanza consiste en no ser esclavo de los deseos, sino en hacerse superior a ellos y en vivir con moderación.
El alma del verdadero filósofo renuncia, en cuanto le es posible, a los placeres, a los deseos, a las tristezas, a los temores, manteniendo todas las pasiones en una perfecta tranquilidad y tomando siempre la razón por guía, sin abandonarla jamás.
Los buenos y los malos son muy raros, los que ocupan un término medio son numerosos.
Hay muchas artes cuyo descubrimiento se debe a la experiencia, porque la experiencia hace que nuestra vida marche según las reglas del arte y la inexperiencia que marche al azar.
La naturaleza demuestra que es justo que el que vale más tenga más que otro que vale menos y el más fuerte más que el más débil.
Cada cual se aplica con más gusto a las cosas para las que ha descubierto tener más talento.
Un lazo común une al cielo con la tierra y por esta razón los sabios dan a este universo el nombre de Orden (Cosmos) y no el de desorden.
El que es verdaderamente hombre debe desear vivir por el tiempo que se imagine ni tener cariño a la vida, lo que necesita es ver de qué manera deberá conducirse para pasar lo mejor posible el tiempo que queda de vida.
Aprovéchate de estos ejemplos, que mi triste experiencia te ilumine y no imites al insensato que según el proverbio, no se hace sabio sino a su costa.

viernes, 17 de junio de 2016

Platón


No es la sabiduría la que guía a los poetas, sino ciertos movimientos de la naturaleza y un entusiasmo semejante al de los profetas y adivinos, que todos dicen muy buenas cosas sin comprender nada de lo que dicen.
Una vida sin examen no es vida.
Una vez que llegamos a conocernos sabremos bien pronto y sin dificultad el cuidado que debemos tener de nosotros mismos en vez de que si lo ignoramos jamás llegaremos a conocer la naturaleza de esta cuidado.
Nunca es un mal grande para nadie que alguno le advierta las faltas que ha cometido y pueda cometer.
Si un hombre quiere hacerse sabio no tema este examen, sino que por el contrario es preciso estar siempre aprendiendo y no creas neciamente que la sabiduría nos bien con la edad.
Toda la vida del hombre tiene necesidad de número y de armonía.
No emprendáis nada sin que tengáis de vuestra parte la virtud, persuadidos de que sin ella todo lo que se adquiere, todo lo que se sabe, se convierte en mal e ignominia.
Cuán difícil es que durante la vida salgan al hombre las cosas a medida de su deseo.
Hasta el momento de la inspiración, todo hombre es impotente para hacer versos y pronunciar oráculos.
Muchos son los amigos de los que no son sus amigos y muchas veces de sus enemigos, cuando aman a quienes no los aman o los que aborrece.
Además, muchas veces somos enemigos de gente que no son enemigos nuestros, y que quizás son n nuestros amigos, como cuando aborrecemos a quien no nos aborrece y quizás nos nada.
Los campos y los árboles nada me enseñan y solo en la ciudad puedo sacar partido del roce con los demás hombres.
Un dios ha mezclado a la mayor parte de los males que afligen a la humanidad un goce fugitivo.
Es la verosimilitud, no la verdad, la que produce la convicción.
Cuando el sin es sublime, todo lo que se sufre para conseguirlo no lo es menos.
Los dioses perdonan todo perjurio cometido en los placeres del amor.
Vale más profundizas pocas cosas, que recorrer muchas de un modo insuficientes.
Platón.
Una de las responsabilidades más difíciles de hacer política es la paciencia de elegir el momento preciso para la acción decisiva.
En las crisis la audacia es el curso de acción más seguro.
Solo los astutos tienen la oportunidad de sobrevivir.
El éxito de las negociaciones está en la preparación meticulosa.
Kissinger
Lo que no gasto es como si lo ganara.
J. D. Rockefeller
Los hechos se juzgan según sus consecuencias. Todo está supeditado al éxito o al fracaso.
Borges
La mayoría de las veces se llega a rico por la capacidad de saber organizar.
H. G. Merten
Ningún gobierno consigue evitar el uso de la mentira para mantener al pueblo bajo su yugo.
La política no es otra cosa que el arte de mentir cuando conviene.
En política la traición es cuestión de fechas.
La política es el arte suave de obtener votos de los pobres y fondos de los ricos, prometiendo a cada grupo defenderlo contra el otro.
En todo lo que digo finjo que solo pienso en la felicidad de mis súbditos.
Para no castigar con frecuencia, la política debe castigar con severidad.

jueves, 16 de junio de 2016

Demóstenes


Observo que a menudo ciertos hombres desatan su rabia, no contra los culpables, sino contra quienes tienen más a mano.
La blandura y el descuido de cada día, tanto en la vida de los individuos como en la de la ciudad no aparecen manifiestos inmediatamente después de cada negligencia, sino en el conjunto de todos los acontecimientos.
Sabemos que todo el mundo aunque no quiera, experimenta cierto sonrojo por no hacer las cosas consideradas justas y aparentemente se opone a las injusticias, sobre todo cuando estas van en perjuicio suyo.
Y hallaremos que lo que arruina a todos y el principal de los males es esto: sencillamente no hacer las cosas consideradas como justas.
El éxito de todas las cosas sucede según quiere la divinidad, pero la elección de los medios manifiesta la inteligencia del consejero.
Los hombres rectos deben emprender siempre toda noble acción, teniendo ante los ojos la esperanza del éxito y sorteando valerosamente lo que la divinidad les asigne.
El que recibe un beneficio debe recordarlo toda la vida, más el que lo hace al punto debe olvidarlo, si es menester que uno se porte como hombre agradecido y el otro como magnánimo.
Pues ir recordando y contando los favores particulares otorgados es muy semejante a la injuria.

domingo, 12 de junio de 2016

Aristófanes

He ahí lo propio de un hombre de sentido, listo y que ha viajado mucho, permanecer siempre en el lado menos expuestos, en vez de estar como una estatua en la misma posición, saber cambiar de sitio y escoger el lugar más apropiado es digno de un hombre hábil.
No es la intriga lo que conviene oponer a la desgracia, sino la paciencia.
Todo está subordinado a la riqueza ¿no se asegura que si un pobre solicita las cortesanas de Corinto, estas no le prestan la menor atención? Pero si se trata de un rico avaro, enseguida le prestan sus encantos.
Lo mismo ocurre con los jóvenes. No buscan el amante sino el dinero. Los que se prostituyen sí. Pero no los que se respetan, pues esos no piden dinero. ¿Qué piden entonces? Unos un hermoso caballo, otros perros de caza. Enrojecerían de vergüenza reclamando dinero, pero disfrazan su infamia con otro nombre.
La gente mala no falta.
Aristófanes


Hay que preferir lo útil y conveniente a lo fácil y agradable.
La buena suerte vale más que todo el talento y todo el saber del mundo.
Lo más fácil es engañarse a uno mismo porque lo que se quiere también se piensa, a pesar de que frecuentemente la realidad no se produce de esa manera. Por eso, debéis ver las cosas como son.
Demóstenes

Sed modestos y atrevidos. Amar, pensar, trabajar mandar, todas estas acciones son difíciles. Pero por ardua que pueda parecer no son sin embargo imposibles.
Antes que vosotros innumerables generaciones las han llevado a cabo y bien o mal, esos hombres han atravesado entre dos desiertos de sombras, la estrecha zona de luz dela vida. ¿Qué teméis? El papel es corto y el público mortal, como vosotros.
André Maurois.

Los conocimientos limitados son peligrosos.
Aprende a aceptar rápidamente tus perdidas.
No quieras tener siempre la razón.
No inviertas nunca todo tu capital.
Bernard Baruch

jueves, 9 de junio de 2016

Máximas filosóficas

Los que violan las leyes establecidas por los dioses están expuestos a un castigo que los hombres no pueden evadir, mientras que los transgresores de las leyes humanas escapan frecuentemente a la pena, bien escondiéndose, bien empleando la violencia.
Sócrates
Pensar con arreglo a nuestros deseos un mal método, que nunca nos conducirá al logro de nuestras apiraciones.
Samuelson
El hombre que desdeña el pasado está condenado a repetirlo.
No criticaré a mi vecino hasta que haya calzado sus mocasines por una luna cuando menos.
Los que no esperan vencer ya están vencidos.
Este año tengo el granero lleno hasta arriba de trigo, cuando la gente se entere no me faltaran amigos.
El triunfo de la libertad depende de la audacia, de más audacia aun y siempre de la audacia.
Dantón.
Dulces son los frutos de la adversidad.
Shakespeare.
¡Cuantas cosas imprevistas se ven en una larga vida!
Aristófanes
Tu Pluto, dios de las riquezas, eres la causa primera y única de todas las cosas, de las buenas y de las malas. En la guerra, la victoria va siempre del lado donde tu te hallas, tu solo y ya es bastante.
Nadie se cansa de ti. Todo lo demás llega a la saciedad, el amor, la ambición. Pero de ti nadie se ha cansado todavía. Si alguien gana trece talentos, desea ardientemente ganar dieciséis. Cuando los posee quiere tener cuarenta. Sin lo cual la vida no es posible.
Fíjate en las repúblicas como los oradores, mientras son pobres muéstranse justos respecto al pueblo y al Estado, en tanto que una vez enriquecidos a costa del público, entregase a las injusticia, conspiran contra la multitud y hacen la guerra al pueblo.
Aristófanes
Cuan perjudicial es descuidar siempre una tras otra las ocasiones.
La suerte pesa mucho, mejor dicho, lo es todo en la empresa de los hombres.
Los que gozan de la felicidad han de mostrar siempre las intenciones mejores hacia los desgraciados, ya que al fin y al cabo, el porvenir es incierto para todos los hombres.
Los que conducen bien una guerra no han de seguir a los acontecimiento, sino adelantarlos.
Las oportunidades no esperan nuestros retrasos ni nuestras evasivas.
Nada obtendréis de cuanto deseáis si no estás sobre aviso.
No es fácil preverlo todo.
Demóstenes.

sábado, 4 de junio de 2016

Citas de Tucídides


Cuando nos ocurre una cosa no pensaba acostumbramos a culpar a la fortuna.
Conviene discutir como se debe hacer la otra, antes de ponerla en ejecución.
Las mas veces la ocasión de la victoria consiste en presteza y diloigencia en acometer cuando es el tiempo.
Muchas veces la temeridad y la locura tienen mejor efecto que la razón.
La esperanza es el consuelo de los que se ven en peligro aunque algunas veces trae daño a aquellos que todo lo fian en esto de esperar, pues la esperanza, a los que se han confiado en ella en demasia no les deja despues via ni manera por donde poderse salvar.
Sabeis bien que las cosas que se hacen por pasion y afecto las mas de las veces no salen tam bien como aquella que se ejecutan por razón y meduro consejo.
No olvideis que los mejor que un hombre puede haqer es prever el peligro antes que venga.

Citas de Euripides

Sencillo es el lenguaje que la verdad engendra.
Lo que es justo no exige comentarios complicados.
No en propiedad poseemos las cosas los mortales: teniendo lo que es de los dioses, solo las administramos. Cuando a ellos les parece nos la quitan de nuevo.
El mayor de los males procede de dos locos que se enfrentan uno a otro.
Vencer es fruto de pura sensatez.
La alabanza si es excesiva resulta inoportuna.
La vida es larga para quien domina sus pasiones.
Vida aun con dolor es grata siempre.
Los muertos nada son y es insensato aquel que quiere morir.
Mas dulce es vida en pena que venturosa muerte.
A triste fin llega la lengua sin mesura.
Quien es discreto resiste la ajena petulancia.
De mil manera se nos muestra el Destino. Muchas cosas que esperabamos, los dioses no las hace. Lo que anhelante esperamos jamas viene.
No hizo la naturaleza al hombre tal que a todas horas tenga victoria. Cada uno tiene su propio don.

miércoles, 1 de junio de 2016

Citas de Eurípides


El oro y la dicha extravían el juicio de los hombres y lo empujan al poder de la injusticia.
A quien en prospera fortuna se halla debe le incumbe de ayudar al pobre.
Quien goza de feliz fortuna tiene que dar ayuda al que se halla en desgracia.
El dio que regula la vida a los inocentes hace perecer cuando se han mezclado en sus destinos con los malechoras.
Tu gran falta es omitir la intervención de lo divino en los humanos hechos.
Desgraciado del hijo que no es esclavo de quienes lo dieran la vida.
Quien a sus padres rinde el honor y veneración que dee un dia habrá de recibirlo de sus hijos.
La experiencia del tiempo es la que enseña, no la apresurada precipitación.
Jugetes de la suerte bogamos en un mas de incertidumbres. Vientos sin freno nos empujan y van en un vaiven interminable.
Tardía puede ser la justicia de los dioses, pero al fin se realiza.
Aunque los hombres miren desencadenarse la tormenta del infortunio en su casa, tengan ánimo firme y valiente y mantengan sus veneración a los dioses.
Navega a dond te lleva la corriente, deja que te guíe el destino. No se enfrente la barca de tu vida al oleaje del hado que arrastra. Ir al azar es la mejor fortuna.
Veo que los dioses alzan de la nada a unos que nada era y qabaten aquellos que valer parecían.
Nunca puede el hombre tenerse por seguro de que la suerte es firme.
Hombres valientes a los peligros son atrevidos: los que siempre fracazan son los cobardes.
¿No es de sabios acaso aprovechar las oportunidades que la fortuna le va ofreciendo?
Debeis juzgar a un hombre la noble rectitud de sus costumbres.
Tomar mujeres como quien juega a los dados es la ruina del hombre, unos logran la suerte y otros la desgracia.
Es forzoso hacer frente a los duros vaivenes de la vida con dócil servidumbre.
La llama del altar nada ayuda al inactivo: bienes mejores son la decisión y la ciencias.
Intentar lo imposible es propio de los insensatos.
Quien huiere la justicia hamas es feliz.
La mas proudente norma de discreción para los hombres es la mayor y tenaz desconfianza.
Tener biens es lo mas valioso para los hombres: entre los hombres eso mantiene el mayor poder.
Un hombre sin riquiezas nada vale, por noble que sea.
Ir de prisa vulnera la jusiticia: palabras que en pausado reposo se dicen suelen ser mas sabias.