La consistencia de una teoría significa que las consecuencias lógicas inferidas de ella no estén en desacuerdo con las experiencias realizadas.
Cuando se ha formulado rigurosamente una hipótesis se despenden de ella algunas consecuencias que son sometidas posteriormente a prueba.
La hipótesis debe ser susceptible de conducir racionalmente a la
predicción teórica de algunos hechos reales. Las consecuencias previstas
por una hipótesis tienen que ser verificables en un experimento
posible.
Una hipótesis una vez formulada permite hacer predicciones verificables que a su vez inducen la ejecución de experimentos necesarios.
Con cada hipótesis se imagina una cierta estructura que explique el comportamiento de los procesos. Después se buscan los hechos que resulten adecuados para poner a prueba semejante estructura hipotética.
Una hipótesis una vez formulada permite hacer predicciones verificables que a su vez inducen la ejecución de experimentos necesarios.
Con cada hipótesis se imagina una cierta estructura que explique el comportamiento de los procesos. Después se buscan los hechos que resulten adecuados para poner a prueba semejante estructura hipotética.

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