Con frecuencia pedimos al cielo recursos que residen en nosotros mismo. El destino celeste nos deja libres en nuestras acciones y no retarda nuestros designios sino cuando somos lentos en ejecutarlos.
Momentos hay en que el hombre es dueño de su destino. Si nosotros no somos mas que subalternos ignorados culpa nuestra es y no de nuesra estrella.
Marcel Proust, El tiempo recobrado.
Solo mediante el arte podemos salir de nosotros mismos, saber lo que ve
otro de ese universo que no es el mismo que el nuestro. Gracias al
arte, en vez de un solo mundo, el nuestro, lo vemos multiplicarse y
tenemos a nuestra disposición tantos mundos como artistas geniales hay.
Honorato de Balzac
Honorato de Balzac
Los ladrones, los espías, los amantes, los diplomáticos y en una
palabra, todos los esclavos, son los únicos que reconocen los inmensos
recursos de una mirada y que saben apreciar la cantidad de inteligencia,
de dulzura, de gracias, de cólera o de maldad que en sus más diversas
modificaciones contiene ese rayo de luz que brota directamente del alma.
Antón Chejov
La vida es como una trampa de la que uno no puede escapar. El hombre sale de la nada gracias al juego de unas fuerzas misteriosas que él no comprende y cuando intenta averiguar el objeto de su existencia o nadie le contesta o le dicen estupideces.
La vida es como una trampa de la que uno no puede escapar. El hombre sale de la nada gracias al juego de unas fuerzas misteriosas que él no comprende y cuando intenta averiguar el objeto de su existencia o nadie le contesta o le dicen estupideces.
Honorato de Balzac
La mayor parte de los dramas se basan en las ideas que nos formamos de las cosas. Los acontecimientos que nos parecen dramáticos no son más que los mismos temas que nuestra alma convierte en tragedia o en comedia según las tendencias de nuestro carácter.
La mayoría de la gente no persigue sus sueños. Cuando no perseguimos nuestro sueño gastamos nuestro tiempo persiguiendo otras cosas. En vez de acabar con las barreras que nos alejan de nuestros sueños, la mente pone fin a los mismos. La mente habría podido crear una forma de lograr el resultado deseado durante el tiempo que utiliza en inventar una excusa. Si decimos que no podemos alcanzar nuestros sueños no gastamos nuestro tiempo en ello y por lo tanto no podemos. Es una profecía que se cumple a sí misma.
Tú eres lo que es el profundo deseo que te impulsa.
Tal como es tu deseo es tu voluntad.
Tal como es tu voluntad son tus actos.
Tal como son tus actos es tu destino.
No hay recepción pasiva de un flujo de información que se imprima en nuestros órganos sensoriales. Todas las observaciones están impregnadas de teoría. No hay observación pura.
Las teorías son indispensables porque sin ellas no podemos orientarnos en el mundo. Sin su ayuda no podríamos interpretar nuestras observaciones. Nuestra visión del mundo está en todo momento necesariamente impregnada de teoría.
Aristarco y Copérnico produjeron teorías especulativas que no solo iban más allá de todo lo que se creía saber por observación sino que incluso la contradecían. Concibieron hipótesis en violenta oposición a la evidencia de los sentidos y por la pura fuerza del intelecto prefirieron lo que les decía la razón a lo que la experiencia sensible les mostraba de un modo palmario. Fueron capaces de hacer que la razón dominara los sentidos.
La mayor parte de los dramas se basan en las ideas que nos formamos de las cosas. Los acontecimientos que nos parecen dramáticos no son más que los mismos temas que nuestra alma convierte en tragedia o en comedia según las tendencias de nuestro carácter.
La mayoría de la gente no persigue sus sueños. Cuando no perseguimos nuestro sueño gastamos nuestro tiempo persiguiendo otras cosas. En vez de acabar con las barreras que nos alejan de nuestros sueños, la mente pone fin a los mismos. La mente habría podido crear una forma de lograr el resultado deseado durante el tiempo que utiliza en inventar una excusa. Si decimos que no podemos alcanzar nuestros sueños no gastamos nuestro tiempo en ello y por lo tanto no podemos. Es una profecía que se cumple a sí misma.
Tú eres lo que es el profundo deseo que te impulsa.
Tal como es tu deseo es tu voluntad.
Tal como es tu voluntad son tus actos.
Tal como son tus actos es tu destino.
Todo
lo que está sucediendo en este momento es producto de las decisiones
que tomamos en el pasado. El futuro se crea en el presente.
El acto de dirigir la atención sobre el objeto que deseamos desencadenará una infinidad de sucesos orientados a producir como resultado ese objeto que anhelamos.
La atención debe ser focalizada, es decir, debe mantenerse concentrada en el resultado perseguido con un propósito tan inflexible que impida que cualquier obstáculo disipe su concentración.
Lo verdadero es como Dios, no se muestra inmediatamente, hay que adinivarlo entre sus manifestaciones.
Bertrand Russell
Si tomamos un objeto cualquiera de la clase que suponemos conocer por los sentidos, lo que los sentidos nos dicen inmediatamente no es la verdad acerca del objeto, tal como es aparte de nosotros, sino solamente la verdad sobre ciertos datos de los sentidos que dependen de las relaciones entre nosotros y el objeto.
Lo que vemos y tocamos directamente es simplemente una apariencia que creemos ser el signo de una realidad que está tras ella.
El acto de dirigir la atención sobre el objeto que deseamos desencadenará una infinidad de sucesos orientados a producir como resultado ese objeto que anhelamos.
La atención debe ser focalizada, es decir, debe mantenerse concentrada en el resultado perseguido con un propósito tan inflexible que impida que cualquier obstáculo disipe su concentración.
Lo verdadero es como Dios, no se muestra inmediatamente, hay que adinivarlo entre sus manifestaciones.
Bertrand Russell
Si tomamos un objeto cualquiera de la clase que suponemos conocer por los sentidos, lo que los sentidos nos dicen inmediatamente no es la verdad acerca del objeto, tal como es aparte de nosotros, sino solamente la verdad sobre ciertos datos de los sentidos que dependen de las relaciones entre nosotros y el objeto.
Lo que vemos y tocamos directamente es simplemente una apariencia que creemos ser el signo de una realidad que está tras ella.
No hay recepción pasiva de un flujo de información que se imprima en nuestros órganos sensoriales. Todas las observaciones están impregnadas de teoría. No hay observación pura.
Las teorías son indispensables porque sin ellas no podemos orientarnos en el mundo. Sin su ayuda no podríamos interpretar nuestras observaciones. Nuestra visión del mundo está en todo momento necesariamente impregnada de teoría.
Aristarco y Copérnico produjeron teorías especulativas que no solo iban más allá de todo lo que se creía saber por observación sino que incluso la contradecían. Concibieron hipótesis en violenta oposición a la evidencia de los sentidos y por la pura fuerza del intelecto prefirieron lo que les decía la razón a lo que la experiencia sensible les mostraba de un modo palmario. Fueron capaces de hacer que la razón dominara los sentidos.
No existe observación sin un componente teórico. Toda observación es una interpretación de los hechos a la luz de una teoría.
Una cosa es lo real, lo verdadero y otra cosa es lo verosímil, aquello que sin ser verdad es similar a la verdad. Ser verosímil en literatura significa conseguir darle al lector una impresión de realidad.
La vida que las ficciones describen no es nunca la que realmente vivieron quienes las inventaron, sino que la debieron artificialmente crear porque no podían vivirla en la realidad y por ello se resignaron a vivirla solo de manera subjetiva.
La ficción es una mentira que encubre una profunda verdad: ella es la vida que no fue, la que hombres de una época dada quisieron tener y no tuvieron y por eso debieron inventarla. Ella es aquello que no sucedió y precisamente por ello debió ser creado por la imaginación, para aplazar las ambiciones que la vida verdadera era incapaz de satisfacer. La vida vivida es infinitamente más mediocre que la vida inventada por los novelistas.
La ficción es una realidad que no es y sin embargo finge serlo. La verdad no es lo contrario de la ficción. La ficción no tiene el propósito turbio de tergiversar la verdad. La ficción no es una reivindicación de lo falso. La paradoja propia de la ficción reside en que si recurre a lo falso lo hace para aumentar su credibilidad.
Una cosa es lo real, lo verdadero y otra cosa es lo verosímil, aquello que sin ser verdad es similar a la verdad. Ser verosímil en literatura significa conseguir darle al lector una impresión de realidad.
La vida que las ficciones describen no es nunca la que realmente vivieron quienes las inventaron, sino que la debieron artificialmente crear porque no podían vivirla en la realidad y por ello se resignaron a vivirla solo de manera subjetiva.
La ficción es una mentira que encubre una profunda verdad: ella es la vida que no fue, la que hombres de una época dada quisieron tener y no tuvieron y por eso debieron inventarla. Ella es aquello que no sucedió y precisamente por ello debió ser creado por la imaginación, para aplazar las ambiciones que la vida verdadera era incapaz de satisfacer. La vida vivida es infinitamente más mediocre que la vida inventada por los novelistas.
La ficción es una realidad que no es y sin embargo finge serlo. La verdad no es lo contrario de la ficción. La ficción no tiene el propósito turbio de tergiversar la verdad. La ficción no es una reivindicación de lo falso. La paradoja propia de la ficción reside en que si recurre a lo falso lo hace para aumentar su credibilidad.
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