lunes, 25 de septiembre de 2017

Conan Doyle


El cerebro de una persona es como un pequeño ático vacío en el que hay que meter el mobiliario que uno prefiera. Las gentes necias amontonan en ese ático toda la madera que encuentran a mano y así resulta que no queda espacio para los conocimientos que podrían serles útiles.
El artesano hábil tiene muchísimo cuidado con lo que deja entrar en el ático del cerebro. Solo admite las herramientas que pueden ayudarle a realizar su labor, pero de estas sí que tiene un gran surtido y lo guarda en el orden más perfecto.
Es un error el creer que la pequeña habitación tiene paredes elásticas y que puede ensancharse indefinidamente.
Llega un momento en que cada conocimiento nuevo que se agrega supone el olvido de algo que ya se conocía. Por consiguiente, es de la mayor importancia no dejar que los datos inútiles desplacen a los útiles.

Robert Weisberg


Una persona da a un problema una solución creativa cuando genera una respuesta de nuevo cuño, que no se conocía con anterioridad y que resuelve el problema de que se trate. Las respuestas en apariencia originales eran consecuencia de uno de dos procesos.
Por una parte la nueva situación podría asemejarse a una situación antigua, ya conocida. Dado que la situación nueva contiene elementos que son familiares, estos elementos familiares servirán de base para generalizar a la situación nueva la respuesta que ya entonces dimos.
Los nuevos problemas llegarían a ser resueltos porque en realidad no son nuevo, sino que de hecho se trata de situaciones ya conocidas vestidas con ropajes ligeramente distintos. La solución de un nuevo problema se produce a causa de que la nueva situación es semejante en algún aspecto a otra situación que la precedió. A causa de tal semejanza las antiguas asociaciones son transferidas a la situación nueva y el nuevo problema queda resuelto.
Si la situación nueva no se asemejase a ninguna situación antigua entonces la persona se comportaría aleatoriamente combinando diversas respuestas de toda suerte de formas. Si una situación nueva no fuera similar a alguna ya experimentada, lo único que el organismo podría hacer es actuar al azar. O bien, el producto es en realidad algo antiguo o si es nuevo se ha producido por accidente.
Los procesos creativos van evolucionando gradualmente. La solución se obtiene evolutivamente a través de una serie de tentativas de resolver las insuficiencias de las soluciones anteriores. Cuando la información adquirida durante el trabajo de solución del problema fuerza al sujeto a enfocarlo desde un nuevo ángulo se generan nuevas soluciones.
La solución es una evolución de tentativas anteriores. Lo típico es que el sujeto trate en primer lugar de aplicar directamente al problema conocimientos procedentes de experiencias pasadas. El problema logra frustrar tales intentos obligando al sujeto a modificar su solución anterior para ajustarse a los requisitos del problema.
El proceso de resolución comienza con la aplicación directa de experiencias pasadas. La experiencia previa constituye la base desde la cual emprendemos la solución de problemas. Después vamos modificando las soluciones incorrectas. Dado que la situación es nueva para atender a las nuevas exigencias concretas no es posible aplicar los conocimientos ya adquirido sin modificación. Las personas crean soluciones a los problemas nuevos partiendo de lo que ya saben y posteriormente las modifican para adaptarlas al problema concreto que se tenga entre manos. En cada paso del camino, el proceso supone una pequeña desviación de lo ya conocido. Los cambios en el método de atacarlo se producen en respuesta a la información de que se va disponiendo mientras se trabaja en el problema.
En ocasiones la persona puede quedar fijada en la experiencia anterior tratando erróneamente de basarse en ella a pesar de no ser relevante al caso. Pueden tratar de seguir aplicando el método que anteriormente tuvo éxito a pesar de no ser ya adecuado y encontrarse por ello incapaces de resolver problemas que individuos sin experiencia resolverían fácilmente.
Al recurrir a las experiencias previas en situaciones donde no es aplicable la persona experimentada fracasa completamente. Los sujetos que quedan fijados en el método que anteriormente les dio buenos resultados no son capaces de romper con él y enfocar cada problema nuevo como una situación única.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Denis Diderot



Se declama sin pausa contra las pasiones, a ellas se atribuyen todos los males de la humanidad pero se olvida que también son el origen de todos los placeres.

Lo que más me irrita es que todo el mundo se limita a ver su aspecto negativo. Las grandes pasiones son las únicas que pueden elevar el alma a las grandes conquistas.

El colmo del absurdo es querer destruir las pasiones curioso plan el del devoto que se atormenta para no desear nada, no amar nada y no sentir nada. ¡Sería un verdadero monstruo y si lo lograse!

lunes, 4 de septiembre de 2017

Mao Tse Tung



Sobre la práctica

El conocimiento que el hombre tiene de la naturaleza se desarrolla paso a paso, de lo inferior a lo superior, es decir, de lo superficial a lo profundo, de lo unilateral a lo multilateral.

El conocimiento del hombre queda confirmado solo cuando este logra los resultados esperados en el proceso de la práctica.

Si el hombre quiere obtener éxito en su trabajo, es decir, lograr los resultados esperados, tiene que hacer concordar sus ideas con las leyes del mundo exterior objetivo, si no consigue esto, fracasa en la práctica. Después de sufrir un fracaso extrae lecciones de él, modifica sus ideas haciéndolas concordar con las leyes del mundo exterior y de esta manera puede transformar el fracaso en éxito.

El conocimiento del hombre no puede separarse ni en lo más mínimo de la práctica. La práctica es la base de la teoría y la teoría a su vez sirve a la práctica. El que sea verdad o no un conocimiento no se determina mediante una apreciación subjetiva, sino mediante los resultados objetivos de la práctica.

¿Cómo el conocimiento humano surge de la práctica y sirve a su vez a la práctica? En el proceso de la práctica el hombre no ve al comienzo más que las apariencias, los aspectos aislados y las conexiones externas de las cosas.

Esta etapa del conocimiento se denomina etapa sensorial y es la etapa de las sensaciones e impresiones. En esta etapa, el hombre no puede formar aun conceptos, ni sacar conclusiones lógicas. A medida que continúa la práctica las cosas que en el curso de la práctica suscitan en el hombre sensaciones e impresiones, se presentan una y otra vez, entonces se produce un salto en el conocimiento y surgen los conceptos.

Los conceptos ya no constituyen reflejos de las apariencias de las cosas, de sus aspectos aislados y de sus conexiones externas sino que captan las cosas en su esencia, en su conjunto y en sus conexiones internas.

Continuando adelante mediante el razonamiento, se pueden sacar conclusiones lógicas. El hombre empleando conceptos en el cerebro produce el juicio y el razonamiento. Esta es la segunda etapa del conocimiento. En esta etapa, la de los conceptos, los juicios y los razonamientos, es la etapa del conocimiento racional.

La verdadera tarea del conocimiento consiste en llegar, pasando por las sensaciones, al conocimiento lógico. El conocimiento lógico difiere del conocimiento sensorial en que este concierne a los aspectos aislados, las apariencias y las conexiones externas de las cosas, mientras que el conocimiento lógico, dando un gran paso adelante, alcanza al conjunto, a la esencia y a las conexiones internas.

Cada una de las etapas del proceso cognoscitivo tiene sus propias características. En la etapa inferior, el conocimiento se manifiesta como conocimiento sensorial y en la etapa superior como conocimiento lógico.

La sensación solo resuelve el problema de las apariencias, para conocer directamente tal o cual cosa es preciso entrar en contacto con sus apariencias, asimismo este es el único medio de poner al descubierto la esencia de dicha cosa y comprenderla.

Todo conocimiento autentico nace de la experiencia directa. No puede haber conocimiento al margen de la práctica. El primer paso en el proceso del conocimiento es el contacto con las cosas del mundo exterior, esto corresponde a la etapa de las sensaciones. El segundo es sintetizar los datos proporcionados por las sensaciones, ordenándolos y elaborándolos, esto corresponde a la etapa de los conceptos, los juicios y los razonamientos.

Solo cuando los datos proporcionados por las sensaciones son muy ricos y acordes con las realidad pueden servir de base para formar conceptos correctos y una lógica correcta.

El conocimiento racional depende del conocimiento sensorial. Las experiencia sensorial viene primero. Para una persona que cierra los ojos y se tapa los oídos y se aísla totalmente del mundo exterior objetivo no hay conocimiento posible. El conocimiento comienza con la experiencia.

Los datos proporcionados por las sensaciones no pasan de ser unilaterales y superficiales, reflejos incompletos de las cosas. Es necesario pasar del conocimiento sensorial al racional. Pero el problema de saber si una teoría corresponde a la verdad objetiva no se resuelve con el movimiento del conocimiento desde lo sensorial a lo racional. El único medio de resolver completamente este problema es dirigir el nuevo conocimiento racional a la práctica, aplicar la teoría a la práctica y ver si conduce a los objetivos planteados.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Gregorio Klimosvky


Una teoría científica es un conjunto de conjeturas acerca del modo en que se comporta algún sector de la realidad. Las teorías se construyen para explicar aquello que nos intriga, para resolver algún problema o para responder a preguntas acerca de la naturaleza.
La palabra verdad indica la correspondencia entre nuestras creencias y lo que ocurre en la realidad, entre los que atribuimos a la realidad en nuestro pensamiento y lo que realmente existe en el universo. Entonces, la verdad se funda en el vínculo que existe entre nuestro pensamiento a través del lenguaje y lo que ocurre fuera del lenguaje.
La lógica trata acerca de ciertos medios a través de los cuales puede propagarse el conocimiento. Una vez admitidos algunos conocimientos como ya probados, hay otros que parecen requerir una aceptación forzosa por cuanto se deducen de los anteriores.
La verdad de ciertas afirmaciones depende de la verdad de otras afirmaciones que se toman como punto de partida. Es posible apoyarse en algunas verdades simples con el fin de mostrar que otras verdades se obtienen como resultado forzoso de la actividad del razonamiento. Esto nos permite obtener nuevos conocimientos a partir de los que ya se disponen.
Cuando hablamos de razonamiento entendemos un encadenamiento de enunciados, todos los cuales, salvo el último, expresan conocimiento en principio ya obtenido. Se dispone de enunciados que no se discuten a partir de los cuales realizamos razonamiento y obtenemos conclusiones que proporcionan nuevos conocimientos.
Un razonamiento es correcto si la manera en que está construido garantiza la conservación de la verdad. Si las premisas son verdaderas y la forma del razonamiento es de tal naturaleza que garantiza la conservación de la verdad, entonces la conclusión obtenida debe ser necesariamente también verdadera. Si se parte de premisas verdaderas y se emplea un razonamiento que no garantiza la conservación de la verdad, la conclusión puede ser falsa.
Si se parte de falsedades hay que atenerse a las consecuencias, porque puede pasar cualquier cosa. Puede ser que se obtenga una conclusión falsa pero también puede ser que se obtenga una conclusión verdadera. Si el punto de partida del razonamiento está desacertado nada podemos saber acerca de la conclusión.
La verdad de la conclusión no nos informa nada acerca del valor de la verdad de las premisas: estas podrían ser verdaderas o bien falsas. He aquí porque probar que algo es verdad sea tan difícil. Un científico puede construir una teoría, deducir correctamente de ella una conclusión y comprobar por observación que la conclusión es verdadera. Pero aun así no tiene garantías de que las hipótesis de sus teorías sean acertadas.
Si un científico es cuidadoso en cuanto a las formas del razonamiento que emplea y no usa razonamientos incorrectos y si a partir de sus hipótesis iniciales llega a obtener una falsedad no cabe la menor duda de que alguna de las premisas de las que partió debe ser falsa. Por lo tanto, debe haber fallas en aquella hipótesis. La razón es muy simple: no es posible que las premisas sean todas verdaderas, que se haya razonado correctamente con garantías de conservación de la verdad y que haya sin embargo obtenido una falsedad. Si la falsedad queda establecida mediante observaciones, no hay más remedio que admitir que algunas de las hipótesis de partida han fallado.
El proceso de deducción permite hallar consecuencias observacionales de la teoría. Una teoría es aceptable solo si tiene consecuencias observacionales. El examen de estas contrastación observacionales se llama contrastación.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Shakespeare


Esta es la magnífica estupidez del mundo que cuando enfermamos en fortuna echamos la culpa de nuestros desatres al sol, a la luna, a las estrellas, como si fueramos villanos por necesidad, idiotas por obligacion celestial, traidores por influjo de las esferas, embusteros por forzosa obediencia a la influencia planetaria y todo aquello en que somos malos por impulso divino. ¡Admirable evasión de putañero, echar la culpa de ser tan rijoso a cargo de una estrella!

Heisenberg

No deberiamos olvidar que lo que observamos no es la naturaleza misma sino la naturaleza determinada por la indoles de nuestras preguntas.