Para el hombre adulto, para el hombre en amarga disposición, la vida ya no es vida, sino desdicha perpetua.Los dioses producen hechos inauditos.
Lo que esperamos jamas se realiza y hay un dios que realiza lo inosperado.
Todo hombre se prefiere a si mismo sobre los demas.
Nada de provecho da al hombre lo excesivo.
La cólera no refrendada es un gran mal.
Del pobre huyen todos, aun los amigos.
De un hombre malvado ningun don es útil.
Nada igualarse puede a la pena que sufre el que vive lejano de su patria.
Dones aun a los dioses doblegan.
Para los mortales es mas el oro que muchas palabras.
Toca al mortal llevar con buen animo las vueltas de la suerte.
Es la ira la fuente de los mayores males para los hombres.
No hay hombre que sin los dioses pueda ser feliz, ni afrontar los valores de la suerte.
No deja el Hado que se huya a su propio destino. No hay saber que lo esquive y el que lo intente, fracazará en triste derrota.
¿Que huraño no es odioso a los mortales?
¿Y que gracias no se rpodiga a los efebles?
Locos amamos la luz de este mundo, sea cual fuere su ser, y nada sabemos de seguro de lo que pasa en el mas allá. ¡Vamos solo impelidos de una a otra parte por ilusiones!
Forzoso es que los mortales sufran.
Las convicciones rígidas en la vida dan mayor amargura que deleite y son adversas a un vivir saludable.
Un solo don vale tanto como la vida y ese es tener un alma discreta y justa.
Nada hay tan sabio para los mortales que ocultar lo que no es bueno.
De los hombres excelsos el recuerdo y la fama por tiempo indefinido en el mundo imperan.
Los que intentais maridaje pensadlo bien: tomar por mujer a una hija de mujer honesta.
De mínimo principio saca la lengua para los hombres gran contienda.
Esto huyen los martales si son cuerdos: no provocar la ira de sus amigos.
El ejercicioo es el maetro unico para los hombres.
Sabio es quien sabe aun en el infortunio ser discreto.
Hay un momento en que las desdichas de los hombre sllegan a cansarse.
Es varon noble aquel que jamas abadona la esperanza. Obras con desaliento es propio de almas ruines.
Puede uno luchar contra las volulibidades de la suerte impuesta por los dioses, pero esa lucha resulta necesdad. ¿Lo que tiene que ser nadie en la vida puede impedirlo!
El desgraciado vive sin amigos.
